
Creo que el tema es de verdadero manicomio porque las monjitas de Belorado rompen todas las normas que eran de esperar en
quienes se supone haber hecho votos de pobreza y obediencia porque ¿ es pobreza declararse dueñas del convento y estar dispuestas
a venderlo cuando es evidente que ellas son solamente ocupas de un bien que pertenece a la Iglesia de la que ellas se han
desligado voluntariamente?
¿ Es pobreza vender lingotes de oro ? ¿ de dónde ha salido esto ? ¿ recordarán en algún momento la frase biblica de que Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos?
¿ Y dónde queda la obediencia teniendo en cuenta que el voto de obediencia hace en esta profesión el sacrificio de su propia voluntad y albedrío a la voluntad de otro?
En fin que estas monjas puede que entre ellas sean "hermanas" pero para la congregación católica son arpías
