Que vivas en un barrio obrero no te hace inmune a nada, al contrario. Por eso sorprende más todavía que, ante un meme que señala una barbaridad como es equiparar a un criminal reincidente con una empresa, salgas a desviar el tema con lo de los derechos laborales.Kalea escribió: Jue Dic 04, 2025 10:38 pm Yo no he igualado nada, Astur, es un error que suelo evitar junto a las generalizaciones. He dicho que no se equivoca cuando el meme señala a esos tres establecimientos como ladrones.
Niegan el derecho a la salud laboral, a las jornadas festivas remuneradas, a la libertad de afiliación sindical, al derecho a la huelga, despiden a mujeres embarazadas por "bajo rendimiento" claro y si no las tienen reponiendo detergentes estando en el ultimo mes de gestación... Mercadona además explota a los trabajadores de las empresas que les producen articulos, quien paga manda.
Yo no trabajo en un despacho, el personal audiovisual producimos y realizamos productos audiovisuales y multimedia, estamos cubriendo las necesidades tecnicas del alumnado y del profesorado, y a eso le sumo que desde 2018 soy delegada sindical de un sindicato de acción directa, codo con codo trabajamos de manera intersectorial.
https://bdsmovement.net/es/boycott-carr ... 0apartheid!
Nadie niega que en Mercadona o Carrefour se puedan dar prácticas cuestionables. Lo que no tiene sentido es poner eso al mismo nivel que una violación o un apuñalamiento cometido por alguien que ni debería estar en la calle. Eso es lo que criticaba el meme, y eso es lo que se viene blanqueando desde ciertos sectores políticos, con discursos como el de Montero. Y no, no hace falta que me expliques lo que hace un técnico audiovisual ni un delegado sindical. Yo también trabajé en supermercados y vivo en un barrio obrero. También sé lo que es currar por un sueldo de mierda y ver cómo la inseguridad te cambia la forma de salir a la calle o moverte por tu zona. Alguna vez tuve que ir a buscar a alguna allegada, que me llamó al sentir que unos morenos la estaban siguiendo y tanteando. Y el otro día me enteré de que a una buena amiga colombiana unos moritos le habían robado el móvil, mientras esperaba a que cambiara el semáforo. Se lo devolvieron después del escándalo que montó. Y todo esto en una ciudad segura como Gijón. No me quiero ni imaginar en localidades más al sur, afectadas por el multiculturalismo buenista.
Lo grave no es que critiques a esas empresas. Lo grave es usar esa crítica como cortina de humo para no hablar del problema que sí está afectando a los barrios, como es la delincuencia que se tolera y se justifica desde el poder. Ese es el punto. Y mientras sigáis metiendo todo en el mismo saco —explotación laboral, crimen, precariedad— vais a seguir perdiendo el discurso y el voto de la gente trabajadora. Porque una cosa es tener conciencia de clase, y otra muy distinta es confundirla con sectarismo ideológico.

