Astur escribió: Vie Nov 21, 2025 7:51 pm
Tu comentario va bien encaminado, Waltteri, pero hay que matizar. Tienes razón en que la mayoría de los Estados actuales funcionan como colonias, pero no todas al mismo nivel ni bajo el mismo modelo. Algunos, como Australia, son colonias de lujo: con apariencia de soberanía, pero totalmente subordinadas a las estructuras del poder globalista financiero, digital y militar. Otros son colonias extractivas, otros laboratorios de ingeniería social, como España. Lo importante es entender quién manda, y eso no es ni el Parlamento ni el "pueblo soberano". Son los fondos, las Big Tech, los lobbies y las instituciones supranacionales.
Sobre Starmer y Albanese, coincido a medias. Starmer ha sido un bluff total, burócrata de plantilla reciclado en político gris. Se le vio desde el minuto uno. En cuanto al australiano, Albanese es funcional, pero no por eficaz, sino porque le funciona el relato. Ha sabido vender bien la narrativa pospandemia, sin que la realidad le estalle aún en la cara. Pero no hay gestión eficaz posible dentro de un sistema basado en la mentira económica del keynesianismo inflacionario, la sumisión a China y EE. UU., y la sustitución demográfica. Los hechos se imponen, siempre.
En cuanto al bipartidismo, sí, en Australia aún aguanta, pero porque el sistema electoral lo sostiene a pulso. Es una arquitectura hecha para perpetuar el duopolio. En Reino Unido, el hartazgo ya es tan evidente que ni el sistema mayoritario lo salva. El ascenso de Reform UK, aunque limitado por ahora, refleja lo mismo que vemos en Francia, Países Bajos, Alemania o España: el voto protesta ya no es marginal. Es el síntoma de que el régimen se descompone. En Australia también llegará. Solo es cuestión de tiempo.
Sí sí, claro, hay colonias de facto de toda clase, muchos países de la OTAN funcionan como colonias militares de Estados Unidos, porque este no les considera sus iguales, sino sus subordinados, lo que abiertamente expuso Trump a la vista de todo el Mundo, es que Estados Unidos es una gran potencia imperialista, ya todos lo sabíamos, por supuesto,

pero otros presidentes, tanto demócratas como republicanos lo disimulaban, en cambio Trump, ni se molesta en hacerlo, lo muestra abiertamente y sin ningun miramiento.
En cuanto a Albanese, coincido que supo vender muy bien la narrativa pospandemia, pero los laboristas australianos son bastante moderados en temas económicos y fiscales, Astur, yo no observo que la economía australiana sea un desastre keynesiano inflacionario, revisé las cifras de inflación de Australia, y han sido bastante tolerables y bajas durante la gestión laborista.
En Australia, la verdad no me animaría a pronosticar que el sistema tradicional de partidos colapse, pues lo veo muy firme, y los partidos protesta de derecha soberanista son muy marginales, supongo que el voto protesta tendrá que venir de un outsider que se apodere de uno de los 2 partidos tradicionales del país, tal como lo hizo Trump con el Partido Republicano: Trump desplazó del partido a la vieja guardia conservadora neocon atlantista y belicista, me refiero a apellidos como los Bush y los Cheney, y convirtió al Partido Republicano es un partido de derecha soberanista y proteccionista, pero antes de la llegada de Trump, bajo el liderazgo neocon, el Partido Republicano era un partido de derecha conservadora clásica y pro-libre comercio.
Con respecto al Reform UK en Gran Bretaña, recien acabo de leer que en el Partido Conservador y en el Partido Laborista, varios parlamentarios están proponiendo abandonar el sistema de voto mayoritario y reemplazarlo por un sistema proporcional de listas de partido, como el que rige en España, con la finalidad de frenar a Farage, ya que comohabrás visto en las encuestas que he posteado en tu hilo de Reform UK, Farage alcanza la mayoría absoluta de los escaños con solo el 33 % de los votos, y eso es posible solo en un sistema de voto mayoritario, pero es un sistema de voto proporcional es imposible.
Ja ja, conservadores y laboristas defendieron siempre el sistema de voto mayoritario en Gran Bretaña, pero ahora que Farage les empieza a comer el pastel, quieren cambiarlo por uno proporcional, manga de hipócritas.
