Waltteri escribió: Lun Ene 19, 2026 8:20 pm
La verdad que acá en Argentina, como todos los tipos musculosos que conozco, desde mi amigo y ex compañero de trabajo y sus 3 amigos gymbros, que también son amigos míos, hasta mi entrenador del gimnasio, son tan conservadores y de derechas, que me cuesta imaginarme que un tipo mazado o cachas pueda ser de izquierdas y votar a un partido que critica tanto la virilidad de los hombres musculosos como Podemos.
Acá en Argentina, los gymbros tienen adoración por el gobierno de Milei, no he podido encontrar un solo tipo musculoso que aceptara alguna de mis críticas a la administración de La Libertad Avanza.
Y nada, los traders y los operadores de real estate, es lógico que sean de derechas, ya que con los gobiernos peronistas, sus emprendimientos no iban de lo mejor, y ahora van muy bien.
A mí también me choca el hecho de ver a un hombre musculoso siendo de izquierdas y comprando toda su cursilería y moralina barata. En el caso de uno de ellos, que es con el que tengo trato en los últimos tiempos, es una persona que siempre estuvo muy politizada, y tampoco es que tenga un bagaje cultural muy grande. Ya hablé alguna vez de él. Debe andar cerca de los 50 años, y es comunista cerrado. Le viene de familia.
Él apoya abiertamente al régimen dictatorial cubano, al chavismo, es putinista (debe pensar que es comunista), etc. Sin embargo, es ferozmente antifeminista, porque tuvo problemas legales con su ex. Hasta el punto de pasar unos meses en la cárcel por una denuncia falsa. Alegó depresión y le dieron la invalidez parcial. Con el tiempo, se la terminaron de dar completa, por un asunto que tampoco viene al caso.
Entonces, ahí está la contradicción tan grande que tiene este amigo, con el que me llevo bastante bien, y tengo mucho feeling para hablar de otras cosas, y no de política, ojo. Él es muy comunista, vota a Podemos, pero es antifeminista. Y Podemos es un partido que va de abanderado del feminismo, en este país. Aunque, realmente, todos los partidos de izquierdas van de feministas.
Digamos que él es de la vieja guardia de hombres que tienen muy profundizado eso de la "lucha de la clase obrera", etc. y no tienen pensado abandonar dicho marco mental, y reorientarse. Su familia es de izquierdas, él es de izquierdas, y morirá siendo de izquierdas. No hay más. Incluso, yo alguna vez le pregunté si creía que, de no haber sufrido esa mala experiencia con el tema de la denuncia falsa, hubiese comprado también toda la narrativa del feminismo progre, al igual que compró el resto de dogmas de ese espectro político. Y él me reconoció que seguramente lo hubiera hecho. Si después de llegar a esa conclusión no te lo replanteas todo, es que estás perdido y no hay nada que hacer contigo. Por eso, sé que es inútil hablar con él de política.
El otro que conozco, y con el que ya no tengo trato, también era del estilo: familia izquierdista, de clase obrera, que piensa que la derecha favorece a los ricos, que cree (o creía) que a Podemos había que darle una oportunidad, que aparentemente es muy defensor de las causas "buenas", pero que luego tiene mucho por lo que callar por hipócrita.