Muy buenas a todos.K red escribió: Dom Mar 15, 2026 5:35 pm A ver, el problema de fondo con estas teorías de que “fue la CIA” es que, cuando la miras con un mínimo de lógica, no se sostienen por ningún lado. Y no hace falta ponerse técnico ni citar sentencias: basta con pensar dos minutos en lo que se supone que querían conseguir y en lo que realmente pasó.
Primero: si de verdad una agencia de inteligencia quisiera influir en unas elecciones en un país aliado, no montaría una operación de diez bombas coordinadas matando a 200 personas. Eso es absurdo. Las operaciones encubiertas funcionan con el principio de hacer lo mínimo necesario para lograr el objetivo sin dejar rastro. Aquí, según esta teoría, habrían hecho justo lo contrario: el plan más exagerado, más arriesgado y más difícil de controlar que te puedas imaginar.
Y lo más gracioso: si el objetivo era ayudar al PP, pues lo tenían facilísimo. Montar un atentado de ETA, incluso pequeño, habría servido perfectamente. ETA seguía activa, su marca era reconocible, y políticamente era el terreno más cómodo para el PP. Un coche bomba, algunos heridos, un comunicado falso, y ya está: el mismo efecto electoral conseguido sin necesidad de montar una masacre estilo Al‑Qaeda. Pero no: según la teoría, la CIA va y decide hacer justo el tipo de atentado que más perjudicaba al PP, porque lo conectaba directamente con Irak, que era su punto flaco, y le da el relato en bandeja al PSOE, que había prometido que se iban retirar de Irak. Si es que es de risa.
Y encima, cuando se señala esta contradicción, la respuesta es “bueno, es que el plan salió mal”. Claro, claro. Una agencia es capaz de organizar una operación de precisión quirúrgica con explosivos militares… pero incapaz de prever el efecto político más básico. Es la típica elasticidad de las teorías conspirativas: si pasa A, es prueba; si pasa B, también es prueba; si pasa lo contrario, también.
Luego está el tema del “por qué”. ¿Qué necesidad tenía EEUU de hacer algo así? España ya estaba alineadísima con Washington. Aznar era uno de los aliados más fieles de Bush. Las encuestas daban al PP por delante y Rajoy iba a seguir como Aznar. ¿De verdad alguien se cree que EEUU iba a jugarse un escándalo internacional de proporciones bíblicas para asegurar una ventaja electoral que ya existía? Es que no tiene sentido estratégico por ningún lado.
Y lo más irónico: este tipo de narrativas de que “EEUU va y mata a sus aliados cuando le conviene”, “la OTAN organiza atentados de falsa bandera”, etc. son exactamente las que hoy en día dicen Rusia, China e Irán para sembrar desconfianza en Europa. Es una visión de 2026, sobre unos hechos de 2004. Que no digo que quien repita estas historias de conspiraciones sean agentes de nadie, pero sí conviene pensar a quién beneficia que estas historias circulen cada año.
En resumen: no hace falta defender la “versión oficial” como si fuera perfecta. Porque hubo chapuzas, y hubo mentiras del gobierno de entonces y hubo errores en la cadena de custodia. Todo eso es real y criticable. Pero de ahí a saltar a que fue EEUU hay un abismo lógico enorme. La teoría de la CIA no solo no tiene pruebas: es que es incoherente incluso dentro de sus propios supuestos. Y cuando una teoría necesita retorcer la realidad para encajar, normalmente es porque no explica nada.
Por alusiones:
1. En ese post yo planteo una hipótesis que, si bien es altamente especulativa (soy consciente), se basa en una serie de circunstancias altamente sospechosas y curiosas. Se pueden utilizar todo tipo de argumentaciones contra ella, pero dichas circunstancias siguen ahí.
2. Mi hipótesis no señala a la CIA como tal, aunque la propia CIA participase aportando su propia logística a la operación. Hay servicios de inteligencia más importantes y más secretos, que ni siquiera disponen de sede o de página web. Por ejemplo, los Stay Behind de la OTAN, más conocidos por su rama italiana: Gladio. Históricamente, los Stay Behind han cometido todo tipo de masacres de falsa bandera (algunas desproporcionadas, como el atentado de Bolonia de 1980, con 85 muertos) con el fin de influir políticamente en el país que las sufre. Que es precisamente lo que se hizo en Madrid el 11 de marzo de 2004.
3. Si los efectos políticos del 11-M hubiesen sido similares a los efectos que tuvieron el resto de grandes atentados que acontecieron en 2001-2004, el resultado hubiese sido un amplio apoyo popular al gobierno de Aznar, que (recordemos) había caído en picado tras su implicación en la guerra de Irak. El alineamiento de España con la "guerra contra el terror" de Bush estaba en peligro. No tiene nada de extraño que una potencia extranjera asuma que en España sucedería lo mismo, y quizás hubiese sucedido así si el gobierno español no se hubiese dedicado a mentir con tal de salvar su culo, si el PSOE y la izquierda no se hubiesen dedicado a jugar sus cartas con el fin de aprovechar electoralmente la masacre, y si el pueblo español no tuviese el carácter tan rebelde que afortunadamente tiene.
4. Plantear que los servicios de inteligencia pueden realizar un atentado de falsa bandera para hacer creer al personal que la autoría es de ETA resulta absurdo. Todos los atentados de ETA eran reivindicados por la propia organización, que utilizaba unos canales muy determinados para ello, como el diario Gara. En cuanto alguien reivindicase un atentado en nombre de ETA sin que ésta tuviese nada que ver, el desmentido por parte de ETA y de la propia izquierda abertzale sería inmediato, y quedaría en evidencia su naturaleza fraudulenta. De hecho, el mismo 11-M la izquierda abertzale no tardó en negar la implicación de ETA en la masacre, y bastó sólo eso para que todos supiéramos ya que ETA no tenía nada que ver (bueno, todos menos la derecha más fanática y cerril).
