Fernandez escribió: Dom May 24, 2026 6:27 pm
¿Dejarte llevar? Me suena a beber para seguir al grupo. Nunca lo hice, pero entiendo que otros sí, al final lo de la adolescencia es básicamente inseguridad por aceptación (no digo que haya sido tu caso, pero es muy común). Y sí, misma cantidad de alcohol afecta en diferentes formas, sea por cómo comiste, cuánto dormiste o, incluso, cómo te sentías mentalmente antes de beber.
Igual yo pocas veces me pegué buenos pedos. Poco destacable en ese sentido. ¿Y tú qué tan pedo quedabas?
A ver cuenta.
No. Con "dejarte llevar" me refiero a que debido al ambiente alegre de la gente que te acompaña, a uno se le olvida que está ebrio y que debería bajar el ritmo, beber algo no alcohólico, "estirar" un poco más la copa y no beber tan rápido, etc.
En esas circunstancias, uno no piensa con claridad, y en vez de ser un poco más racional, decide seguir bebiendo.
Eso me pasaba, sobre todo, en mis 20.
En mis 30, cuando salía tenía mucho más control. Generalmente, sabía cuando dejar de beber. Uno también pactaba que si alguien perteneciente al grupo aconsejaba que se dejara de beber, si hiciera caso sin rechistar.
Hoy en día, ya no tengo ese problema, puesto que no salgo tanto y ya no me llama tanto beber alcohol. Entre otras cosas, porque lo considero tirar el dinero en algo improductivo, porque odio las resacas al día siguiente y siento que pierdo gran parte del día recuperándome, porque se pueden perder cosas o estropearlas o porque puedes acabar discutiendo o en alguna pelea. Algo que no es nada frecuente, en mi caso, pero algún que otro "roce"... sí puede suceder.
En cuanto a mis niveles de borrachera, solo te digo que tuve una época en la que me daba por escribirle a la gente por WhatsApp o alguna otra red social. Sobre todo, odiaba ver que había enviado audios. Me daba vergüenza escucharlos, al día siguiente.
Me acuerdo que una vez le envié unos audios borracho a un amigo dominicano, creyendo que se los estaba mandando a una chica con la que yo estaba. Casi mejor habérselos enviado a él y no a ella. Él entendió que fue una equivocación y se descojonaba. Yo tendría 26 o 27 años.
Tal era mi miedo de enviar mensajes fuera de lugar, en esos momentos de borrachera, a personas que no debía: ex, la chica que me gustaba, etc. que las acababa borrando del listado para no tenerlas el WhatsApp y que así no hubiera problemas: muerto el perro, se acabó la rabia.
Pero sí, todo eso ya quedó bastante atrás en el tiempo. La gente con la que salgo ahora es más sana y ya no le gusta desfasar tanto. Están en un momento parecido al mío, en el que les gusta más aprovechar el día que la noche, gracias a Dios.
Sin embargo, Waltteri está "on fire" cada dos por tres. Le gusta mucho alternar y ya tiene hasta establecidos 3 niveles de borrachera.