Cuando dices que "no hay que ser progre para decir una verdad". Vale, pero si la “verdad” viene acompañada de las mismas muletillas del FMI, de Reuters y del típico burócrata de Davos, pues huele a progresismo maquillado. Que no pasa nada. Cada cual con su dogma.Kai Kai Filu escribió: Lun Mar 31, 2025 3:18 am No se que peliculas te pasas, pero no hay que ser progre para decir una verdad: economicamente el proyecto de Bukele es malo. El Salvador hoy en día es un mejor país porque es seguro, y eso nadie lo puede negar, pero es un país que en otros ámbitos no ha crecido.
Y no, no hablé de la adopción del bitcoin si no que la ciudad bitcoin, no se trata de lo mismo, la segunda no depende de que bitcoin sea legal en El Salvador, si no del uso de bitcoin como moneda o reserva. Y eso no pasó. Bitcoin fue usado solo como transporte de divisa.
Noto que no dominas el tema como para confundir la adopción legal del bitcoin con la ciudad bitcoin.
Claro que El Salvador no ha crecido brutalmente en lo económico... ¡porque está saliendo de un pozo de criminalidad, extorsión y corrupción sistémica! ¿O esperabas ver un Nasdaq tropical en cinco años? La estabilidad y la inversión llegan después de la seguridad, no antes. Lee un poco de historia económica y verás que es así.
Tienes razón al distinguir entre la adopción del Bitcoin y la "Bitcoin City". Y es cierto, la ciudad es más una idea que una realidad. Pero vamos, que criticar a El Salvador por no haber construido una ciudad futurista basada en una moneda aún incipiente es como meterte con Tesla en 2008 porque no tenía autopilot. El proyecto es de largo plazo. ¿O también te reíste de Dubai cuando solo era arena y renders?
Y lo del uso de Bitcoin como transporte de divisas no es un fracaso, sino precisamente uno de sus mayores éxitos. Si reduces comisiones, eliminas intermediarios y haces que más dinero llegue directo al salvadoreño... eso se llama disrupción financiera.
Tú te empeñas en ver todo como si Bukele hubiese prometido una utopía libertaria en 3 años. Y no. Lo que ha hecho es parar el baño de sangre, plantarle cara al globalismo y recuperar la autoridad del Estado. Eso, amigo mío, vale más que mil "Bitcoin Cities" y que mil informes del FMI.





