Séneca escribió: Mar Ago 25, 2026 1:39 pm
Ambas cosas no son ni contrarias ni excluyentes, los judíos encontraron la tierra prometida en lo que hoy es Israel y a eso no creo que haya judios auténticos que se opongan, aunque no vivan en Israel, como no creo que haya españoles cabales que se opongan a la españolidad de Ceuta, Melilla y las Canarias.
Precisamente ahí está el problema: afirmar que "no creo que haya judíos auténticos que se opongan" no constituye un argumento histórico ni religioso. Es simplemente redefinir como "inauténtico" a todo judío que contradiga tu posición.
Y esos judíos existen y han existido siempre. Hubo autoridades y comunidades judías que se opusieron al sionismo político precisamente desde fundamentos religiosos judíos, no porque negasen la importancia de Eretz Israel para el judaísmo. Confundir ambas cosas es el error central de tu razonamiento.
Una cosa es afirmar que Eretz Israel ocupa un lugar fundamental en la tradición judía, algo indiscutible, y otra completamente distinta sostener que de ello se deduce automáticamente que un movimiento político secular del siglo XIX tenía autorización religiosa para establecer un Estado soberano moderno allí. Eso último es precisamente lo que estuvo —y sigue estando— sujeto a discusión dentro del propio judaísmo.
El Talmud, en Ketubot 111a, contiene el conocido pasaje de los Tres Juramentos: uno de ellos establece que Israel no debe «subir como un muro» a la Tierra de Israel, expresión interpretada tradicionalmente por algunos rabinos como una prohibición de un retorno colectivo por la fuerza; otro establece que Israel no debe rebelarse contra las naciones:
https://www.sefaria.org/Ketubot.111a?lang=en
¿Significa esto que todos los rabinos interpretan esos juramentos como una prohibición del Estado de Israel? Para nada. Y justamente ese es el punto: existe una controversia interna real. El sionismo religioso desarrolló interpretaciones según las cuales esos juramentos no impiden la restauración política judía, mientras que corrientes ortodoxas antisionistas llegaron a conclusiones opuestas. La propia investigación académica documenta esas interpretaciones divergentes.
Por tanto, decir "ningún judío auténtico puede oponerse" equivale a borrar de un plumazo siglos de discusión rabínica simplemente porque resulta incómoda para tu argumento.
Eso de que "los judíos encontraron la Tierra Prometida" simplifica hasta hacer irreconocible una historia muchísimo más compleja. La vinculación histórica judía con esa tierra es antiquísima y perfectamente documentable; pero el sionismo político moderno surgió en la Europa del siglo XIX y tuvo que resolver precisamente cómo convertir una aspiración histórica y religiosa en un proyecto nacional moderno. Son dos afirmaciones distintas.
Así que la cuestión no es si Eretz Israel tiene importancia para el judaísmo. Claro que la tiene. La cuestión es otra: ¿de esa importancia religiosa se deriva automáticamente el derecho de un movimiento nacionalista moderno a establecer soberanía política sobre un territorio habitado también por otras poblaciones?
Responder "sí, porque es la Tierra Prometida" no resuelve la cuestión, sino que simplemente utiliza una premisa religiosa. Y si vas a utilizar la religión como fuente de legitimidad política, tendrás que aceptar que dentro de esa misma religión existen interpretaciones que cuestionan precisamente la conclusión que pretendes dar por evidente.
Y llamar "no auténticos" a los judíos que sostienen esas interpretaciones no refuta sus argumentos. Solo evita tener que responderlos.