La crisis de Ceuta no ha cambiado al ganador de unas elecciones generales, pero sí la dimensión de su victoria. El PP seguiría siendo primera fuerza si los españoles acudieran hoy a las urnas y lo haría prácticamente en el mismo punto en el que estaba antes del verano. Lo que ha cambiado de verdad está a su derecha y, sobre todo, enfrente. Vox crece hasta los 67 diputados mientras la izquierda pierde más de cuarenta escaños respecto al 23-J. El resultado convierte una mayoría alternativa a Pedro Sánchez en algo más que holgado: Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal reunirían 212 diputados, 36 por encima de la mayoría absoluta.
El sanchismo esta en las ultimas y el PSOE tambien.
El fraudillo Sánchez es la mayor amenaza para la democracia desde 1978.