Waltteri escribió: Dom Sep 20, 2026 5:46 pm
Estados Unidos se fundó como una sociedad multicultural, multiétnica y multiracial desde su independencia, se trata de un país que sabe gestionar el multiculturalismo y la diversidad étnica, además las minorías étnicas no blancas o de origen étnico no europeo en el país norteamericano: latinoamericanos (inmensa mayoría mexicanos, centroamericanos, cubanos, y puertorriqueños), negros afro-estadounidenses y afro-caribeños, asiáticos del este (inmensa mayoría chinos), asiáticos del sudeste (inmensa mayoría filipinos católicos) y sur-asiáticos (inmensa mayoría indios de religión hindú) son mucho más fáciles de integrar y de asimilar en la sociedad estadounidense que los musulmanes árabes norteafricanos, turcos, árabes sirios y sur-asiáticos (pakistaníes y bangladesíes) que hay en Europa Occidental.
En Estados Unidos hay solo 4 millones de musulmanes, y un tercio de ellos son afroestadounidenses conversos, frente a los 30 millones de musulmanes que hay en Europa Occidental, no es cuestión de "globalismo" o no globalismo, sino de sentido común, el Partido Demócrata no le sugirió a los países europeos que casi no tengan hijos y que se llenaran de musulmanes problemáticos y muy difíciles de integrar en la sociedad, lo de España es algo desastroso, un aumento del 700 % en la inmigración entre 2000 y 2026, es algo muy impresionante, y aunque gran parte de ellos sean latinoamericanos más fáciles de integrar que los musulmanes, es lo mismo, esas cifras son una locura, para lo que es España y el tamaño de su economía (la mitad de la de Francia), que el país ibérico tenga más inmigrantes que el país galo: 9,5 millones frente a 9,1 millones, indica claramente que en España la mitad de los inmigrantes que hay están de más, están sobrando, y deberían ser expulsados y reemigrar, tal como mencioné en un mensaje anterior.
Es que el hecho de que los españoles tenga una baja tasa de natalidad no viene a raíz de una sugerencia. Es el resultado de un plan de ingeniería social llevado a cabo desde hace décadas, y en el que han confluido varios detonantes: auge del feminismo, el antinatalismo y la ideología de género; aumento de la presión fiscal a trabajadores y autónomos con la excusa de la "justicia social"; exceso regulatorio en el mercado laboral, que provoca rigidez en este, y una mayor precariedad, que se ceba con los más jóvenes; exceso regulatorio en vivienda, que produce un alza en los precios que hace imposible la emancipación; progresiva disminución del poder adquisitivo de los más jóvenes; inflación galopante que provoca un agujero importante en el bolsillo de los padres a la hora de comprar el material escolar para sus hijos, etc. etc. etc.
Luego, hay que sumar toda esa cultura del "carpe diem", la hipersexualización, las redes sociales, etc. que dificultan aún más poder tener una relación sana y centrada con tu pareja, sin otras distracciones.
En fin, ya lo he explicado muchas veces. La mayor parte de los jóvenes (y no tan jóvenes) que no tenemos es hijos, es por múltiples motivos. Pero, generalmente, por falta de tiempo, falta de empleo estable, falta de liquidez, falta de vivienda donde poder conformar una familia, etc.
Pero resulta que "necesitamos más gente" para sostener nuestro estado del bienestar (más bien, el bienestar del Estado). De esa forma justifican los globalistas multiculturalistas, que quieren destruir las naciones europeas, y difuminar nuestras fronteras, el hecho de llenar nuestros países de inmigrantes. ¿Qué países pobres —en muchas ocasiones, por la mano de dichas élites globalistas— no tienen problemas de natalidad? Los países de África y Oriente Próximo. Ya tenemos la gente que necesita el globalismo multicultural para llevar a cabo su plan de reestructuración demográfica de Europa. Y este plan viene, indudablemente, desde EE. UU., en las coordenadas ideológicas del Partido Demócrata, por parte de multimillonarios y corporaciones afines a él.