Astur escribió: Jue Jul 23, 2026 10:12 am
Nunca entendí muy bien el "patriotismo" de Séneca. Pero bueno, lo de Séneca es para darle de comer a parte. Para él, ser patriota es lamerle las bolas a EE. UU., Reino Unido e Israel.
En realidad no es un problema sólo de él, sino de la derecha española en general. Desde Franco, la sumisión a EE UU ha sido la norma. Supongo que todos recordamos a Piqué haciendo reverencias (literalmente) a Bush, o a Aznar hablando en tejano sólo para agradarle. Fue uno de los momentos que más vergüenza me ha dado como español.
El "patriotismo" de la mayor parte de la derecha española consiste en la sumisión a todos los poderes extranjeros habidos y por haber (Washington, Bruselas, el FMI, Tel Aviv...) y al mismo tiempo, a nivel interno, el odio o como mínimo cierto rechazo hacia todas aquellas culturas del país que no son consideradas plenamente españolas, como la catalana o la vasca. Sin olvidarnos del odio a la izquierda, claro, a la que se acusa también de ser "antiespañola".
Y ojo, que en parte tienen algo de razón en esto último, porque el sentimiento antiespañol de buena parte de Cataluña y el País Vasco es compartido en buena medida por gran parte de la izquierda española, que tiene una doble vara de medir los sentimientos nacionales (son legítimos cuando provienen del nacionalismo vasco o catalán, pero ilegítimos cuando provienen de cualquier forma de patriotismo español) y que confunde la defensa del derecho de autodeterminación con el apoyo al independentismo.
Estoy harto de discutir sobre esto con todo tipo de gente de mi entorno familiar y de amistades. Intentando hacer entender a los de derechas que las culturas vasca y catalana son españolas (y que deberíamos estar bien orgullosos del euskera o del catalán, por ejemplo) o que lo que es poco español es someterse a los diferentes poderes políticos y económicos extranjeros, e intentando hacer entender a los de izquierdas que ser de izquierdas no es incompatible en absoluto con defender el patriotismo español, ni ser un patriota español es incompatible con defender las diferentes culturas de nuestro país o con defender el derecho de autodeterminación de aquellos pueblos en los que se produce un conflicto político de carácter nacional.
En mi opinión, todo ese odio de unos y otros hacia España, hacia lo que es España, y hacia la posibilidad de que España sea un país realmente soberano, proviene de un complejo profundo, un complejo de ser españoles. Es un complejo que nos hace sentirnos inferiores respecto al resto del mundo, y que tiene raíces históricas. Concretamente comenzó a partir de que las revoluciones liberales fracasaron en España y nos condenaron a ser un país con mayor atraso que el resto de Europa durante el siglo XIX y la mayor parte del siglo XX. Y si bien el franquismo tuvo bastante éxito a la hora de modernizar económica y socialmente el país, el atraso político respecto a las democracias europeas profundizó aún más ese complejo.
Actualmente somos ya un país bastante homologable en todos los sentidos al resto de Europa, pero aún no nos lo terminamos de creer, y por eso seguimos diciendo cosas como "qué país", "Spain is diferent", "en este país...", etc. Siempre como crítica, claro. Probablemente seamos el país con la mayor autocrítica del mundo, lo cual es un valor, pero que llega a ser tan exagerada que se convierte en un problema para nosotros mismos.
Hasta tal punto llega ese complejo que la derecha cree que necesitamos que nos gobiernen desde fuera, y la izquierda cree que España debería desaparecer directamente. Y así, entre unos y otros, la consecuencia es que tenemos un país que no se respeta en absoluto a sí mismo, ¿cómo pretendemos que nos respeten los demás?
Soy poco sospechoso de ser falangista, pero hay que reconocer que al menos el discurso falangista sí era genuinamente patriota: rechazando toda injerencia extranjera en el país, intentando unir a izquierdas y derechas valorando lo positivo de cada una, e intentando integrar a Cataluña y País Vasco mediante el reconocimiento y apoyo de sus diferencias culturales.