Astur escribió: Mar Nov 11, 2025 10:38 pm
El caso de Venstre en Noruega es paradigmático. No por el batacazo electoral, que también, sino porque es el espejo perfecto de la descomposición del socioliberalismo europeo. Una formación que se define como liberal en lo económico, garantista en lo social, europeísta y ecologista "moderada", pero que no puede pactar con comunistas ni con verdes porque sabe que, con ellos, el país no solo no avanza, sino que retrocede. Es decir, tiene el instinto de supervivencia intacto. Que Venstre esté dentro del bloque azul y no del progresista rojo-verde tiene toda la lógica. No se puede construir nada sensato con partidos que quieren dinamitar el Estado-nación, destruir la industria con impuestos "verdes", colectivizar la educación infantil y abrir las fronteras como si Noruega fuese una ONG. Y eso lo saben hasta los liberales nórdicos. El problema es que, fuera de Escandinavia, casi ningún liberal tiene ese coraje político.
Respecto a Dinamarca, sí, Mette Frederiksen ha aplicado políticas migratorias más cercanas al discurso del Dansk Folkeparti que al de la socialdemocracia buenista europea. Pero no nos confundamos, lo ha hecho obligada por la presión popular y porque Dinamarca ya estaba al borde del colapso social en ciertas zonas. De hecho, Frederiksen ganó con un programa nacionalista suave, control de fronteras, expulsión de criminales y freno al islamismo. Algo que aplaudía el socialista Tartesio, mientras nos llama "ultraderechistas", "racistas", "xenófobos" y "nazis" a los que defendemos lo mismo en España. Pero eso no convierte a la buena de Mette en una líder valiente, sino en una política astuta que entendió por dónde venía el viento. En cuanto se relaje, la arrasa el bloque soberanista danés. Lo que demuestra Dinamarca es que no hace falta ser "de derechas" para aplicar políticas sensatas. Hace falta tener vergüenza, realismo y voluntad. Pero, salvo excepciones como Frederiksen o los liberales noruegos, la socialdemocracia europea sigue secuestrada por los progres de ONG, las cuotas de Bruselas y el buenismo infantil de los verdes. Ahí está el problema. Y así les va.
Muy interesantes tus apreciaciones, has visto que moderada es la agenda de los socio-liberales noruegos de Venstre, a mi me parece fantástica, y su plataforma política me representa cabalmente. Con respecto a Mette Frederiksen, pues claro que la social-demócrata danesa no es una líder valiente, sino una política astuta que entendió por dónde venía el viento, como muy bien dices, y eso es lo que yo más admiro en un político, el pragmatismo y saber cambiar de rumbo (en este caso en políticas inmigratorias y de asilo).
A mi no me importa demasiado si un político hace algo por convicción o por conveniencia política, prefiero que lo haga por lo primero, obvio, pero igual valoro que lo hago por lo segundo, si entiende que lo que hace es bueno para su país y no solo para el mismo en el mediano y largo plazo , y sí tengo claro que la social-democracia del resto de Europa no es como la danesa, y así le va electoralmente.
Por eso, si el socio-liberal Jetten en Holanda quiere, primero formar gobierno, y segundo que este sea estable y duradero, pues deberá cumplir su promesa de campaña de que el sistema de inmigración holandés estaba roto y que por ende debe modificarse, aunque lo haya hecho por puro marketing, porque si no cumple con la reforma del sistema de inmigración, pues claramente fracasará, porque fue votado por un electorado vario-pinto, según datos demoscópicos, el socio-liberal D66, creció a costa de mantener los votos propios, y arrebatarle un 20 % de los votos al PVV de Wilders, y otro 20 % a la alianza electoral de social-demócratas y verdes-ecologistas, a ver como hace equilibrio a la hora de formar gobierno.