Según FMI la economía española es la que más crece de la UE, ¿lo notas?

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¿Notas el crecimiento del PIB en la economía española?

No, porque PIB no es igual que PIB per cápita. Cualquiera con un mínimo de conocimientos en economía lo sabe.
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Sí, porque recibo un sueldo por parte del Estado (pensión, paguita, funcionario, etc.)
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Según FMI la economía española es la que más crece de la UE, ¿lo notas?

Mensaje por Astur »

💶 ¿Notas el crecimiento de la economía española en tu bolsillo? ¿Puedes ahorrar y pagar la vivienda con más facilidad que antes de la pandemia? Debatidlo en comentarios, os leo.

Juan Ramón Rallo explica por qué el crecimiento del PIB que recoge el FMI puede convivir con el deterioro económico de muchas familias. Analiza la diferencia entre producción total, PIB por habitante, productividad y consumo para entender qué reflejan las estadísticas del INE.

También compara la evolución de trabajadores y pensionistas y explica por qué los alquileres y las dificultades de emancipación agravan la situación de los jóvenes.



Si España va como un cohete… ¿por qué los españoles viven peor?

El economista Juan Ramón Rallo analiza una aparente contradicción: España es una de las grandes economías europeas que más crece, pero muchos españoles, especialmente los trabajadores y los jóvenes, no perciben una mejora de su nivel de vida.

Su explicación es que el crecimiento del PIB no equivale necesariamente a un aumento de la prosperidad individual. Para entender lo que está ocurriendo hay que distinguir entre el crecimiento económico total, el PIB por habitante, la productividad y la capacidad real de consumo de las familias.

1. España lidera el crecimiento económico europeo

Según las previsiones del Fondo Monetario Internacional citadas en el vídeo, España crecerá un 2,5% en 2026, frente al 1,1% previsto para el conjunto de la eurozona.

Las previsiones mencionadas para las principales economías europeas son:
  • España: 2,5%.
  • Alemania: 1,3%.
  • Italia: 0,8%.
  • Francia: 0,4%.
  • Eurozona: 1,1%.
Además, España habría cerrado 2025 con un crecimiento del PIB del 2,6%.

Si tomamos como referencia 2019, el último año anterior a la pandemia, el PIB real español habría aumentado aproximadamente un 10%, frente al 6,6% de la eurozona.

Estos datos explican que el Gobierno presuma de que España es la locomotora económica de Europa.

Sin embargo, Rallo advierte de que el PIB mide la producción total de un país, no cuánto ha mejorado la vida de cada uno de sus habitantes.

2. Una parte importante del crecimiento procede del aumento de población

Entre 2019 y 2025, la población residente en España aumentó aproximadamente en 2,3 millones de personas, casi un 5%.

Según explica Rallo, este crecimiento demográfico se debe a la inmigración, puesto que durante esos años España registró un crecimiento vegetativo negativo: fallecieron más personas de las que nacieron.

Esto significa que una parte importante del crecimiento económico se explica porque hay más personas viviendo y trabajando en España.

El economista distingue dos formas de crecimiento:
  • Crecimiento extensivo: la economía produce más porque incorpora más trabajadores y otros factores productivos.
  • Crecimiento intensivo: la economía produce más porque aumenta la productividad de los recursos y trabajadores existentes.
El crecimiento extensivo no es necesariamente negativo, pero si una economía crece principalmente incorporando trabajadores sin mejorar suficientemente su productividad, el nivel de vida medio puede avanzar muy poco.

Como resume Rallo, la tarta económica aumenta, pero también aumenta el número de personas entre las que debe repartirse.

3. El PIB per cápita cambia considerablemente la comparación

Cuando dividimos el PIB entre la población, obtenemos el PIB per cápita, un indicador más adecuado para aproximarnos a la evolución de la prosperidad media.

Entre 2019 y 2025, según las cifras del vídeo:
  • PIB total de España: +10%.
  • PIB per cápita de España: +5%.
  • PIB per cápita de la eurozona: +4,5%.
  • PIB per cápita de Italia: +8,8%.
En euros constantes de 2019, el PIB por habitante español habría pasado de unos 26.600 a 27.900 euros.

Esto representa un crecimiento medio aproximado del 0,8% anual.

Por tanto, aunque España destaca considerablemente en crecimiento del PIB total, su evolución por habitante es muy parecida a la media europea e inferior a la italiana.

La supuesta excepcionalidad económica española pierde buena parte de su fuerza cuando se introduce el crecimiento de la población.

4. La productividad por trabajador también se ha deteriorado

Rallo introduce otro indicador: el PIB por persona ocupada.

Según los datos que presenta, en 2025 la producción media por trabajador era un 0,8% inferior a la de 2019.

Es decir, el empleo habría crecido más que la producción total.

Esto significa que, en promedio, cada trabajador producía ligeramente menos que antes de la pandemia.

El economista considera que este dato revela una de las principales debilidades estructurales del crecimiento español: la economía está aumentando su tamaño fundamentalmente mediante la incorporación de trabajadores, no mediante mejoras suficientes de productividad.

5. El consumo privado muestra una situación todavía peor

El PIB per cápita tampoco refleja perfectamente el bienestar de las familias.

Dentro del PIB se contabilizan inversiones empresariales, gasto público, exportaciones y otras actividades que no se traducen directamente en una mayor capacidad de consumo personal.

Por ello, Rallo propone analizar cuánto pueden gastar realmente los ciudadanos.

Según la Contabilidad Nacional, entre 2019 y 2025 el consumo privado real por habitante solamente aumentó un 1,8%.

Esto equivaldría a unos 276 euros adicionales por persona, descontando la inflación, en todo ese periodo.

La comparación es significativa:
  • Crecimiento del PIB total: +10%.
  • Crecimiento del PIB per cápita: +5%.
  • Crecimiento del consumo privado per cápita: +1,8%.
Cuanto más nos aproximamos a los indicadores relacionados con el bienestar cotidiano, menor resulta el crecimiento.

6. La Encuesta de Presupuestos Familiares refleja una caída del consumo

Rallo introduce una segunda fuente estadística: la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE, que recoge directamente los gastos declarados por los hogares.

Según esta encuesta, el gasto real medio por persona en 2025 era un 5% inferior al de 2019.

Existe, por tanto, una diferencia importante entre ambas estadísticas:
  • Contabilidad Nacional: consumo privado por habitante un 1,8% superior al de 2019.
  • Encuesta de Presupuestos Familiares: gasto real por persona un 5% inferior al de 2019.
Rallo explica que esta divergencia se debe a las distintas metodologías.

La Contabilidad Nacional incluye conceptos que no siempre representan gastos percibidos directamente por los ciudadanos, como determinados servicios financieros o el alquiler imputado de las viviendas en propiedad.

Por su parte, las encuestas familiares pueden presentar problemas de memoria, gastos no declarados y menor representación de los hogares con mayores ingresos.

El economista no considera necesario elegir una estadística y descartar la otra.

Su conclusión es que el consumo real por habitante habría permanecido prácticamente estancado o incluso habría retrocedido ligeramente desde 2019.

7. Los trabajadores han perdido más capacidad de consumo que los pensionistas

Una de las partes más relevantes del análisis es la comparación entre hogares trabajadores y hogares pensionistas.

Según la Encuesta de Presupuestos Familiares:
  • Hogares encabezados por personas ocupadas: caída superior al 7% del gasto real por persona entre 2019 y 2025.
  • Hogares encabezados por pensionistas: gasto real por persona aproximadamente igual al de 2019.
Rallo atribuye esta diferencia principalmente a la evolución de los ingresos.

Las pensiones se revalorizan conforme al IPC. En 2023, por ejemplo, aumentaron un 8,5%.

Los salarios, en cambio, no siempre han crecido al mismo ritmo que los precios.

Por ello, los hogares que dependen de ingresos laborales habrían sufrido una mayor pérdida de capacidad adquisitiva que los hogares encabezados por pensionistas.

El vídeo plantea que esta diferencia ayuda a explicar por qué una parte importante de la población trabajadora percibe un deterioro de sus condiciones económicas, aunque las cifras agregadas del PIB sean positivas.

8. Los jóvenes son los grandes perjudicados por la vivienda

Rallo considera que los jóvenes han experimentado un deterioro especialmente importante de sus posibilidades de emancipación.

El principal problema es el encarecimiento de la vivienda, especialmente del alquiler.

Según explica, el IPC presenta una limitación importante para reflejar esta situación.

El índice mide la evolución de los alquileres correspondientes al conjunto de contratos vigentes, incluidos aquellos firmados hace años y sometidos a actualizaciones limitadas.

Por eso, aunque el IPC refleje una subida acumulada de los alquileres de aproximadamente el 10% desde 2019, los precios que encuentran quienes buscan hoy una nueva vivienda pueden haber aumentado mucho más.

Esto afecta especialmente a los jóvenes, que deben acceder por primera vez al mercado del alquiler.

9. Las estadísticas no reflejan completamente la dificultad para emanciparse

El economista destaca otro problema: las estadísticas de consumo no recogen adecuadamente la situación de quienes no pueden formar su propio hogar.

Por ejemplo, un joven que continúa viviendo con sus padres porque no puede pagar un alquiler no aparece como un hogar independiente cuya capacidad de consumo se ha deteriorado.

Sin embargo, su imposibilidad de emanciparse supone una pérdida real de bienestar y de oportunidades personales.

Esto significa que las estadísticas pueden infravalorar las dificultades económicas de los jóvenes por dos motivos:
  • Los jóvenes emancipados afrontan alquileres de mercado mucho más elevados que los reflejados por el IPC general de alquileres.
  • Los jóvenes que no consiguen independizarse permanecen integrados en el hogar familiar y su frustrada emancipación no aparece directamente reflejada en las estadísticas de consumo.
Por ello, Rallo considera que el deterioro real de las condiciones de vida de los jóvenes puede ser considerablemente mayor que el sugerido por las cifras promedio.

10. El gasto público tampoco garantiza una mejora de los servicios

El vídeo también cuestiona la relación entre gasto público y bienestar.

En la Contabilidad Nacional, el consumo público se mide fundamentalmente por el coste de los servicios prestados.

Por tanto, si el Estado aumenta el gasto en sanidad, educación u otros servicios, el PIB puede crecer aunque la calidad percibida por los ciudadanos no mejore proporcionalmente.

Rallo sostiene que un aumento del gasto público no implica automáticamente una mejora equivalente de los servicios públicos.

De hecho, considera que durante los últimos años se ha producido un deterioro en determinados servicios esenciales, lo que contribuiría a explicar la percepción de pérdida de calidad de vida.

11. ¿Mienten las estadísticas o se equivocan los ciudadanos?

La conclusión del economista es que no existe necesariamente ninguna contradicción.

Las estadísticas del FMI pueden reflejar correctamente que España está creciendo más que otras grandes economías europeas.

Al mismo tiempo, también puede ser cierto que numerosos hogares españoles hayan experimentado un estancamiento o deterioro de su capacidad de consumo.

La clave está en comprender que el crecimiento de la producción total no equivale al crecimiento de la prosperidad individual.

Una economía puede crecer mucho porque aumenta su población activa, mientras la productividad, los salarios reales o la capacidad de consumo de sus habitantes avanzan muy poco.

Conclusión general

El vídeo sostiene que el crecimiento económico español desde 2019 ha sido principalmente extensivo, impulsado en buena medida por el aumento de población y del empleo asociado a la inmigración.

Sin embargo, ese crecimiento no se habría traducido en una mejora proporcional del nivel de vida de los españoles.

Los datos más destacados del análisis son:
  • PIB total: +10% entre 2019 y 2025.
  • PIB per cápita: +5%.
  • PIB por trabajador: -0,8%.
  • Consumo privado por habitante según Contabilidad Nacional: +1,8%.
  • Gasto real por persona según la Encuesta de Presupuestos Familiares: -5%.
  • Gasto real por persona en hogares encabezados por trabajadores: caída superior al 7%.
  • Gasto real por persona en hogares encabezados por pensionistas: aproximadamente sin cambios.
A todo ello se suma el encarecimiento de la vivienda, que perjudica especialmente a quienes necesitan acceder a un alquiler nuevo o desean emanciparse.

La tesis final de Rallo es que España puede presumir de un crecimiento macroeconómico superior al de sus vecinos mientras buena parte de sus trabajadores y jóvenes apenas experimentan mejoras económicas o incluso viven peor que antes de la pandemia.

Para que el crecimiento del PIB se traduzca en prosperidad real, considera necesario aumentar la productividad, mejorar la capacidad adquisitiva de los trabajadores y garantizar un acceso razonable a bienes y servicios fundamentales, especialmente la vivienda.
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