Este tuit resume lo que se piensa desde los círculos de izquierda a la hora de eliminar el salario mínimo. Desde su perspectiva eliminarlo implicaría la caída del salario y el retorno a métodos de trabajo de cuasi (o absoluta) esclavitud.
En el siguiente apartado desarrollaré por qué no es cierta esta creencia.
Y lo puedo demostrar desde dos corrientes teóricas, la neoclásica y la marxista.
Vayamos con la neoclásica.
La teoría neoclásica inicia su cuerpo teórico desde teorías vinculadas al individuo que racionaliza sus elecciones. Se asume que los individuos en general racionalizarán las decisiones más relevantes de su vida, especialmente cuando hablamos de adultos funcionales.
¿Qué significa esto?
Que a la hora de escoger entre A y B, escogerán la opción que más les convenga en función a su restricción presupuestaria y a su escala de preferencias.
Vayamos a una explicación sucinta de ambas.
- RESTRICCIÓN PRESUPUESTARIA. se puede definir como las opciones que se le presentan a individuo cuando dispone de un determinado nivel de renta para gastar y está en condiciones de adquirir ciertas cantidades de bienes en el mercado pagando sus respectivos precios.
Por ende la restricción presupuestaria se representa de la siguiente forma:
XPx + YPy ≤ M.
Lo que significa, en cristiano, que me puedo permitir una cantidad determinada de X e Y productos por Px y Py precios siempre y cuando elección sea igual o menor a la renta.
La recta, entonces, sería
XPx + YPy = M.
Y lo importante es que esta recta representa la opción que maximizará mi utilidad.
Vayamos a un ejem. numérico.
Renta de 100.
Producto X e Y.
Precio X: 10
Precio Y: 5
Mi recta presupuestaría será,
10X + 5Y = 100.
Lo que significa que,
- Si no consumo nada de Y, puedo consumir 10 X. Si no consumo nada de X puedo consumir 20 Y.
- Puedo consumir un punto medio entre 10X y 20Y cuya suma sea igual a 100.
- Puedo consumir un punto medio inferior a la suma de 10X y 20Y de la recta.

Puedo escoger todo lo que figura en la recta roja como bajo la misma.
- LAS PREFERENCIAS. Se materializan en la posibilidad por parte del consumidor de llevar a cabo una determinada ordenación de todas las cestas de bienes imaginables.
Si bien, no hay ninguna regla que las domine sí hay unos principios que las vuelven coherentes:
- Son completas: si tenemos dos cestas, X e Y de productos, o bien la x es al menos tan deseada como la primera o bien la segunda es tan deseada como la primera o bien ambas a la vez son igualmente deseadas lo que las vuelve indiferentes. Este principio permite al individuo comparar dos cestas cualitativamente diferentes.
- Son reflexivas: Lo que nos dice es que X es al menos tan preferida por X es decir, por sí misma. Esta es un axioma trivial que se extiende del anterior. Su trivialidad no limita su utilidad en otros aspectos del análisis que no se desarrollarán en este tema.
- Son transitivas: Esto implica que, de tener tres cestas, X, Y, Z, y prefiero X a Y, así como Y a Z, por fuerza deberé preferir X a Z.
Ahora bien, es cierto que estos principios NO SON ABSOLUTOS, podemos encontrar ejemplos diarios en los que nosotros mismos prefiramos X a Y, Y a Z y Z a X, lo cual desafía la transitividad, pero cuando nos encontramos frente a decisiones de mercado, debemos forzar a hacer que nuestras elecciones cumplan con estos principios de lo contrario el resultado es incoherente.
Con respecto a esto último es importante recordar que esto se refiere al individuo racional, es decir, el individuo que racionaliza sus elecciones con tal de maximizar su bienestar. Todos conocemos personas (o nosotros mismos lo hacemos en ciertos momentos) que no racionalizan sus opciones, pero por norma la mayoría debe de racionalizar sus decisiones más relevantes de modo contrario no se entendería cómo se cumplen los comportamientos de la economía a nivel macroeconómico.
Por otra parte, si las preferencias son transitivas las preferencias no pueden cortarse.

Si se cortasen ocurriría que, por ejemplo como se muestra en este gráfico, X es tan preferido como Z y Z como Y, pero X también es tan preferido como cualquier punto en la curva roja superior a Y, que es como se ve, una curva que posee en un punto tantos X1 como la curva azul pero a la vez más X2. Y esto sí sería incoherente.
Necesariamente el punto Y es menos preferido que el punto de la curva roja ubicado exactamente encima.
La conclusión, por tanto, es que negando en todas las elecciones la transitividad, entramos en una resultados incoherentes.
Nótese además otro resultado interesante.
Las curvas de indiferencia, que son las que ya se muestran en la última imagen, representan nuestras preferencias individuales y subjetivas.

Cada individuo posee miles de esta. En general (digo general porque hay algunas que tienen un comportamiento diferente, pero me centraré en las más apropiadas para el caso) entre más alejado estemos del origen mayor utilidad, es por ello que no se pueden cortar. Por lo mismo la curva IV comporta una mayor utilidad que I.
Y se llaman curvas de indiferencia porque de cara a cada individuo, nos es indiferente los puntos que hay en una misma curva porque implican la misma utilidad. De esto podemos decir que el punto A y B son indiferentes entre sí.
¿Cuál será el punto que escogerá el consumidor?
El punto que racionaliza y maximiza la utilidad, es decir, la elección óptima del consumidor se corresponderá con el punto de tangencia entre la recta presupuestaria y la curva de indiferencia a la que pertenece tal cesta de bienes.
Graficando:

Fíjense que según lo observado, podría escoger cualquier punto en la recta azul o bajo la recta, pero bajo la recta estaría en un punto sub-óptimo. Lo que significa que podría tener más utilidad de la que realmente tengo. Tampoco puedo ubicarme sobre la recta porque la restricción presupuestaria no me lo permite. Necesariamente, la maximización de la utilidad estará en un punto de la recta, ¿cuál? Dependerá de las curvas de indiferencia, en este caso el punto amarillo lo refleja.
¿Y esto qué tiene que ver con el salario mínimo?
Pues que el pago que recibimos por horas trabajadas son a la vez un coste de oportunidad para nosotros. Porque el tiempo que dedicamos a trabajar es tiempo que no dedicamos a hacer cualquier otra cosa: estar en familia, con nuestra pareja, bebiendo, estudiando o haciendo deporte. Y eso, como ya lo hemos analizado, implica dinero, precio, coste y finalmente se puede transar.

En este caso, tenemos unas curvas de indiferencias y una recta que representa el salario por día. Si trabaja 0 horas (24 horas de ocio), obtiene 0 USD. Si trabaja 16 horas, obtiene +225 USD. La elección apropiada dependerá de su escala de preferencias, en este caso, 6 horas de trabajo diario a cambio de 90 USD.
La clave, por ende, es entender que 0 salario es lo mismo a 0 horas de trabajo.
Porque si pago 0 USD por día u hora puedo preferir dedicar mis 24 horas diarias al ocio en la casa de mis padres o vivir de los ingresos que me entregue el gobierno o dedicarme a vender en la calle o lo que sea, porque cualquier cosa productiva que haga me rendirá más y mejor que 0 USD por día.
Vale, pero se me puede responder que si todos pagan mal las personas estarán obligadas a recibir miserias, por ende se hace necesario elevar el salario mínimo con tal de tener un mínimo colchón.
Vale, pero olvidamos otro detalle, y es que el crecimiento económico también conlleva invertir y las empresas invierten tanto en insumos, como en bienes, equipo y capital humano, o trabajadores.
Esto significa que debe programar la producción en un punto óptimo donde gane.
Una función de producción empresarial es una función de la forma f (L,K) donde L y K representan trabajo y capital respectivamente. Es una función que determina cuánto tienes que ingresar de ambos para obtener un resultado determinado.
Estas funciones tienen rendimientos decrecientes, lo que significa que si aumentas la inversión de 10 a 11, podrás obtener un incremento de 2 en la producción, pero si incrementas de 11 a 12, obtendrás 12. Y con cada incremento, el rendimiento será menor.
Supongamos que el ingreso de una empresa depende de la siguiente función:
q = x^2+3y^2
Con X e Y capital y trabajo.
Pero existe una restricción objetiva determinada por la misma restricción presupuestaria de la empresa y que se observa a continuación:
x^2-2x+y^2-3 ≤ 100
Tendremos un punto máximo en los puntos (3/2,-√415/2), (3/2,√415/2) y un mínimo en (0,0).
Por ello, necesariamente debe planificar un nivel de capital y trabajo adecuado para maximizar su ingreso.
Representado gráficamente:

O dicho de otra forma, la empresa para maximizar sus ingresos hará un ejercicio similar a los ciudadanos: buscará el punto óptimo entre su restricción y su curvas de isobeneficios (curvas de preferencias en términos de utilidad empresarial).

El punto óptimo (E) será aquel en el que el costo e ingreso marginal se igualen, lo que significa que no puede pagarle menos o más a los trabajadores sin perder. Dicho de otra forma, se remunera a los trabajadores en función a su productividad, no en función a la arbitrariedad de los empresarios.
Lo anterior se refleja en el siguiente gráfico que refleja el mercado laboral:

Explicado:
La curva de fijación de precios determina la distribución del producto por trabajador entre salarios y excedente empresarial. La curva de fijación de salarios indica cuánto debe ser el salario real para cada nivel de empleo (desempleo). Y el producto por trabajador indica el monto de la productividad.
Es decir:
- Aumentar el empleo significa aumentar los salarios.
- El incremento de la competencia reduce la brecha entre producto por trabajador y salario real.
- Un cambio tecnológico implica un incremento de la productividad y consecuentemente, del salario.

Todo, por ende, se resume en que del lado de los ciudadanos, se optimizará el nivel de trabajo (horas al día) a cambio de un salario (pago por hora) mientras que desde las empresas se optimizará el nivel de empleo (ocupados contratados) a cambio de un nivel de producción (producto por empleado) determinado.
¿Qué ocurre cuando impongo un salario mínimo?
Depende.
Si este se ajusta o es inferior al salario de mercado, no pasará nada, si éste es superior la curva de fijación de salario se desplazará a la derecha y ello significará un incremento del desempleo (que no necesariamente significa un incremento de la tasa de paro, pues también puede significar una destrucción del empleo potencial o un incremento del empleo informal). Hay otra situación en la que el incremento del SMI puede llevar a un incremento del empleo pero eso es cuando los recursos se encuentran subutilizados y ello se da en situaciones muy determinadas. En general, la evidencia empírica demuestra que incrementos del SMI por sobre incrementos de la productividad están asociados a incrementos de desempleo, empleo informal o destrucción de empleo potencial.
Por lo tanto, una eliminación del SMI, por ejemplo en España, no llevará a que los salarios se desplomen ni que vuelva la esclavitud.
Pongámoslo en números muy simples.
Digamos que hay 1000 trabajadores, 700 ocupados y 100 buscando empleo.
El salario de equilibrio es 1000 €. Y la productividad es de 1428,5 €, lo que significa que se producen 1.000.000 € y de estos 300.000 € figuran como excedente, de los cuales se pagan insumos, reposición de capital, se planifican nuevas inversiones, se remunera al capital y se pagan impuestos.
Este salario se incrementará según los niveles de productividad como ya se ha indicado.
Ahora supongamos que el gobierno zanja un salario mínimo de 1050 sin un incremento de productividad asociado.
Como aumentan los costes, para mantener el nivel de beneficio las empresas reducirán su cantidad de trabajadores, por lo tanto ahora en lugar de 700 ocupados tenemos 666 y 134 desocupados que buscan trabajo.
Este cambio, a diferencia de lo que ocurre con el incremento de la competencia o el cambio tecnológico, mueve la curva de salarios a la izquierda lo que significa que incluso incentivando la productividad la tasa de desempleo será mayor a la que podría haber existido sin tal incremento. Las empresas, además, ahora tienen un coste laboral superior y el crecimiento potencial se reduce.
Por ende, eliminado el SMI, habrá empleo para 34 personas adicionales.
¿Y por qué no para los 100 restantes?
Porque el empleo de equilibrio está en ese punto. Ir más allá es salirse de los equilibrios ya mencionados.
¿Y por qué no se reduce el salario a 0 o casi o €?
Por lo mismo.
Si se reduce a cero, nadie trabaja y bastará una empresa que pague más para quitarte todo el mercado.
Bien.
He acabado con la explicación derivada de la teoría neoclásica, me falta la explicación derivada de la teoría marxiana. Lo dejo para mañana que ahora ya se me ha hecho tarde.
Un saludo.


