El proyecto danés cubrirá 22.000 kilómetros, conectando 39 ciudades europeas, desde Lisboa hasta Varsovia, y desde Oslo hasta Roma, incluso llegando a Kiev.

Hay un think tank danés, 21st Europe, que quiere unir Europa de otra manera, apostando por una movilidad sostenible, y con un proyecto que llevaría ciudadanos desde Lisboa hasta Kiev. Es Starline que pretender estar operativa para el año 2040, y se propone reinventar la infraestructura ferroviaria “fragmentada, desigual y a menudo lenta” del continente, e introducir conexiones ultrarrápidas que compitan con el transporte aéreo.
El grupo danés considera que un diseño unificado es clave para una red transfronteriza con nuevas necesidades. “Las estaciones parecen desconectadas, el diseño de los trenes varía enormemente y el viaje en sí rara vez se considera parte de la experiencia”, afirman sobre el sistema actual. “Otros medios de transporte, desde los trenes bala japoneses hasta los aeropuertos escandinavos, han demostrado que la movilidad puede ser a la vez funcional y emblemática”.
Ellos apuestan por una alta velocidad, a 400 km/h. Y los datos parecen darles viabilidad:
- En 2023, 8.000 millones de pasajeros viajaron en tren de alta velocidad, pero menos del 9% cruzó fronteras.
- Quieren que 424 ciudades importantes estén conectadas a puertos, aeropuertos y ferrocarriles gracias a los planes TEN-T de la UE.
- Además, reemplazar los vuelos de corta distancia por trenes de alta velocidad podría reducir las emisiones en un 95%.
- En China, cada nueva línea ferroviaria de alta velocidad contribuyó con hasta un 7,2% del crecimiento del PIB urbano.

