Astur escribió: Vie Oct 10, 2025 11:47 am
Tú, que vas de "moderado" sin serlo, fuiste el primero en actuar como un auténtico comisario soviético en SEP: baneaste, editaste, borraste y manipulaste todo lo que no encajaba con tu catecismo ideológico. Eres tan jodidamente hipócrita y cínico que tienes la desvergüenza de llamar autoritarios a los demás con tu mierda de historial. Tú, que censurabas con nocturnidad y alevosía como un rata con teclado, vienes aquí a dar lecciones de "racionalidad" y "libertad". ¿A quién quieres engañar, gordito depresivo? Te falta dignidad, coherencia y huevos. ¡Que coño! Y también salud mental.
¿Quieres hablar de cobardía? La cobardía es la tuya, la del progre bienqueda que no se atreve a decir la verdad por miedo a que le tachen de cosas que él anda llamando a los demás. La del que prefiere hundirse en la mediocridad antes que asumir que lleva años apoyando políticas que han destrozado nuestras calles, nuestras ciudades y nuestra convivencia. Tú no razonas, posas. No piensas, regurgitas cuatro frases de manual de autoayuda. El intento de superioridad moral del giliprogre de siempre.
Y eso de "el odio"... Mira, el odio no es el problema. El problema es que tú, y los de tu cuerda, os negáis a aceptar que hay cosas que merecen ser odiadas: la delincuencia, la decadencia, el abandono institucional, la degeneración cultural. Lo que os jode es que otros no tengamos reparos en señalarlo. Vosotros no sois más racionales, sois más cobardes. Os falta el valor para llamar a las cosas por su nombre. Y cuando alguien lo hace, os entra urticaria moral.
Tú no eres un ejemplo de nada. Eres una caricatura. El típico administrador de forito que va de ilustrado mientras borra comentarios porque no sabe encajarlos, porque tiene la madurez intelectual de un impúber. El típico que, cuando se le acaba el discurso, se esconde detrás de la ironía y la superioridad impostada. La última línea de defensa de los que no tienen ni una idea propia en la cabeza. Así que cada vez que abras la bocaza para llamarme autoritario, mírate primero al espejo. El que abusó del poder fuiste tú. El censor fuiste tú. Y el cobarde, sigues siéndolo tú. Y yo soy infinitamente mejor y superior a ti en todos los aspectos, como he demostrado siempre. Incluido mi breve paso como moderador en tu cortijo.
A diferencia de tí, reconozco que no soy muy buen administrador de foros. Pero he de decir que no me dedicaba a borrar mensajes que no fueran spam, ni a editar lo que escribían los foreros (menos una vez que confundí el botón de editar con el de citar), y que en general cuando baneaba alguien era de manera temporal y porque me estaba haciendo perder el tiempo.
Como administrador, la pasividad puede ser interpretada como aceptación, así que alguna vez baneé a alguien para que no siguiera esparciendo mierda mientras yo no tenía tiempo o ganas de llevarle la contraria. Siempre tras mucha reflexión e infinidad de marchas atrás, consciente de no ser justo pero al fin y al cabo con tiempo y recursos limitados.
Lo cual no tiene nada que ver con el patetismo del ultraderechissta medio, hombre solitario, inculto, corto de entendederas, que se odia por su fracaso vital o su autoestima lesionada, y que va y se pone a odiar a desconocidos porque por un lado recibe así la aprobación de otros mierdecillas como él, y además cree que "siendo tantos" nadie se dará cuenta de que él, en particular, es un fracasado resentido que en vez de amar, o querer, o compartir, o pensar, o aprender, o hacer alguna cosa buena por alguien, ni que sea simplemente mejorarse a sí mismo, se limita a insultar y compartir bilis con otros perdedores como él.
El extremista universal de todas las épocas, lugares y mierdicreencias es un puto perdedor que en vez de elevarse a sí mismo, se dedica a degradar a otros y por tanto es presa fácil de los mismos engañabobos de siempre diciendo las mismas mentiras de siempre adaptadas al formato de su tiempo.
Y visto uno, vistos todos. Porque ni siquiera son originales y van y compran alguna idea retorcida que no sea de nivel mental mongolerdo.
Simples como escarabajos peloteros paseando bolitas de mierda.
Excepto que los escarabajos peloteros lo hacen por buenos motivos, y no nacieron con un cerebro humano potencialmente capaz de cosas más interesantes que acumular y esparcir mierda mental.