Waltteri escribió: Vie Nov 21, 2025 5:04 pm
Portugal, otro sistema bipartidista que ha colapsado.
Lo que ha pasado en Portugal en las parlamentarias de 2025 no es solo un giro a la derecha, es un colapso absoluto del régimen de la Revolución de los Claveles. 50 años después, el bipartidismo salta por los aires, el Partido Socialista se desploma, y la derecha nacional, encarnada en Chega, se convierte en la verdadera oposición por primera vez en la historia democrática del país. El viejo consenso se ha roto (gracias a Dios, y esperando que suceda también en España).
Chega no solo ha triplicado su representación desde 2022. Es que está a 2 escaños del PS, a apenas 52.000 votos, y todo indica que, si la tendencia continúa, en la próxima convocatoria será la primera fuerza. André Ventura, a pesar del cordón sanitario impuesto por el sistema y los medios del régimen, ha demostrado que se puede crecer a pesar de todo. Ha hecho lo que Vox no ha sabido hacer tan bien: discurso claro, combate cultural sin complejos y denuncia frontal del sistema partitocrático y del globalismo progre.
Montenegro repite como primer ministro, pero lo hace con un gobierno en minoría aún más débil que antes. Ni con los liberales clásicos de IL-PLC consigue la mayoría. Si no pacta con Chega, no podrá gobernar. La "moderación" ya no da para sostener el poder. El bloque de izquierdas ha quedado pulverizado, reducido a migajas ideológicas que no suman ni un tercio del Parlamento. El PS, el Bloque de Izquierda, el Partido Comunista y los verdes están en coma. No hay alternativa de izquierdas viable.
Portugal sigue el camino de Suecia, Finlandia, Italia y Países Bajos: fin del bipartidismo, emergencia de partidos patriotas y hundimiento de la izquierda. No es una ola aislada, es parte del proceso de reacción continental ante el fracaso de las élites globalistas, las políticas migratorias suicidas y la sumisión a Bruselas. Un giro tectónico que solo puede intensificarse si la crisis económica, la inseguridad y el malestar siguen escalando.
Los de siempre ya han empezado con su lloriqueo habitual: "la ultraderecha crece", "el Parlamento más a la derecha", etc. Lo que no dicen es que ese "Parlamento más a la derecha" representa lo que vota el pueblo. A la izquierda solo le queda la ingeniería del lenguaje y las etiquetas. Porque ya no tienen votos, ni ideas, ni legitimidad. Portugal, como el resto de Europa Occidental, está despertando. Tarde, pero está despertando.