Cell escribió: Vie Dic 05, 2025 8:54 pm
El fútbol en los campos de concentración nazis
En varios campos de concentración nazis se organizaron ligas de fútbol con equipos compuestos tanto por prisioneros como por guardias nazis. Se registran actividades futbolísticas en los campos de concentración de Auschwitz , Dachau , Mauthausen , Neuengamme y Sachsenhausen , pero solo en Theresienstadt (Terezin) se dispone de datos fragmentarios. También se practicaba fútbol en el campo de tránsito de Westerbork .
Auschwitz
El fútbol se jugaba en el "Appellplätzen" y frente al crematorio de Auschwitz-Birkenau; originalmente, los prisioneros del "Krankenrevier" jugaban entre sí; posteriormente, el "Krankenrevier" jugó contra el "Zigeunerlager"; también había un equipo del "Männerlager B II D"; los "Sinti" derrotaron al "Auschwitz-Stammlager" por 2-1, posiblemente en 1944. Los equipos solían tener entre 7 y 9 jugadores.
Dachau
En 1944 se celebró un concurso para ganar un trofeo de madera con la inscripción "El primer campeón del fútbol"; participaron 6 o 7 equipos, de los cuales "Küche" fue el más fuerte, a pesar de haber perdido contra "Plantage" el 27 de junio de 1943.
Mauthausen
El fútbol se jugó desde 1943 entre equipos de Alemania, Polonia, España, Viena y Yugoslavia, generalmente de 11 jugadores. El campeonato de 1943 lo ganó el equipo alemán, que se vio recompensado con un partido contra un equipo de las SS (empate 2-2).
Nuevo juego
Desde el verano de 1942 se disputaban partidos los domingos con equipos formados por entre 7 y 9 jugadores, entre ellos la "Revier-Mannschaft", la "Schwarze Mannschaft" y "Die Roten".
Sachsenhausen
El fútbol se jugaba desde 1943, normalmente los domingos; el 30 de abril de 1944, un equipo noruego derrotó a uno checoslovaco y un equipo alemán ganó a uno polaco; en algún momento hubo al menos 10 equipos, compuestos por 11 jugadores.
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Ya ya, porque no los llama los partidos de la muerte ? Que es como se les conocía en los campos... hubo un partido particularmente tétrico a modo de revancha, el que jugó el FC Start compuesto de prisioneros ucranianos y el FV Flakelf compuesto de soldados SS... El final de los jugadores soviéticos tras golear a los SS ? ser torturados y asesinados tras ser trasladados a Syrets, el partido de la vergüenza nazi!
Conoce la historia de Antoni liko ? Yo se la expongo aqui...
Jugó su último partido de fútbol en Auschwitz, les hizo dos goles a los alemanes y al siguiente día lo fusilaron.
Antoni Lyko fue ejecutado por el comandante Karl Fritzsch el 3 de julio de 1941, un día después de jugar un "partido de la muerte" contra guardias alemanes. La historia de un delantero que integró el plantel de Polonia en el Mundial de Francia 1938.
Antoni Andrzej Lyko murió rematado en el piso por el disparo de un borracho. Fue una ejecución: la bala ingresó por la nuca. Tenía 34 años, los pies descalzos y el torso desnudo. Lo habían atado con alambres de púas junto a otros reclusos y trasladado hacia el lugar final, una fosa de grava del otro lado de la valla, fuera de los límites de Auschwitz. Era la celebración de una fiesta nazi, presidida por el Hauptsurmführer Karl Fritzsch. Oficiales y suboficiales de la SS presenciaron junto a sus esposas la matanza de ochenta prisioneros oriundos de Cracovia. Los aniquilados formaban parte de una élite de la sociedad de la ciudad polaca: había profesionales, artistas, funcionarios y un futbolista.
El historiador polaco Adam Cyra, curador del Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau en Oświęcim, reveló en un artículo titulado Ejecución en KL Auschwitz el 3 de julio de 1941 que Lyko resistió la ejecución colectiva, que intentó levantarse por sí mismo en dos ocasiones, que su desobediencia ameritó la intervención del gerente del campamento, el "honor" de ser asesinado por el propio Fritzsch. Ebrio y campante, con una pistola en la mano, no permitió que el futbolista sobreviviera. Sus restos no existen: fue quemado en el horno crematorio. Tiene una tumba honorífica en el cementerio de Rakowicki, el más noble y antiguo de su ciudad natal.
Lyko murió un día después de haber jugado su último partido de fútbol, después de haberle convertido dos goles a los guardias alemanes, castigado por la pena capital "resistencia contra el poder del Estado" (Erschiessung wegen Widerstand gegen die Staaatsgewalt). La orden de ejecución fue emitida por la estación de policía de seguridad para el distrito de Cracovia. El fusilamiento significó un festival de exterminio nazi en procura de acabar con la población más instruida de la ciudad polaca: mataron a miembros de inteligencia, médicos, ingenieros, políticos, estudiantes y un futbolista, Antoni Andrzej Lyko.
Nació el 27 de mayo de 1907 en Ratowice, un pueblo hoy integrado al área urbana de Cracovia. Creció en una familia de obreros, su formación fue como tornero en una nación incipiente: Polonia se constituyó como estado independiente al finalizar la Primera Guerra Mundial por la firma del Tratado de Versalles de 1919.
Antoni se hizo futbolista. Comenzó su carrera en el Rakowizance. Era ligero, rápido, filoso, de contextura pequeña. A los 23 años fue transferido al Wisla Cracovia, el club más antiguo del país. Debutó el 10 de agosto de 1930 en la victoria al LSK Lodz por 1 a 0. El 30 de octubre de 1938, ocho años después, jugaría su último partido profesional y convertiría dos goles en el triunfo por 7 a 3 ante el mismo rival.
El encuentro se jugó en Cracovia en el marco de las celebraciones del 30 aniversario del equipo polaco. En la tribuna de honor estaba el inspector general de las Fuerzas Armadas, general Edward Śmigły-Rydz, el mariscal del ejército nacional cuando tres años después Alemania invadió Polonia.
Leszek Snopkowski fue un célebre jugador del Wisla, campeón del certamen nacional en 1949 y 1950. En 2013, dos años antes de su muerte, a sus 87 años, rememoró su experiencia en aquella victoria al Chelsea: "La alegría fue enorme. Tenía ocho años, pero todavía recuerdo cómo Antoni Lyko disparó desde el punto de penal. Entonces soñé con jugar en este estadio algún día".
El investigador e historiador polaco Bohdan Pietka contó en su sitio web que durante tres meses Lyko trabajó en el sector de cerrajería. El 2 de junio de 1941 jugó, sin saberlo, el último partido de su vida.
"Los partidos de fútbol organizados entre los prisioneros formaban parte de las actividades destinadas a mantener la apariencia de normalidad en el campo y, según parece, proporcionaban entretenimiento a los propios hombres de las SS", apuntó el autor de la publicación Libro de la Memoria. Transportes de polacos a KL Auschwitz desde Wielkopolska, Pomerania, Ciechanowskie y la región de Białystok 1940-1944.
El historiador recogió la declaración del preso político polaco Czesław Sowul: "La mayoría de las veces, los polacos tenían demasiado miedo de hacer un gol, porque después del partido podía recibir un golpe de los jefes, quienes buscaban a los ex jugadores y los obligaban a jugar. Tales partidos tuvieron lugar naturalmente los domingos, en el campamento entre los bloques". Sowul, que conoció a Lyko en Auschwitz, revivió lo que sucedió en su último juego: "Antes del partido le pedí que le hiciera dos goles a los alemanes. Incluso le prometí cigarrillos, que en ese momento era muy difícil. Lyko cumplió su promesa".
"Sus fotos como prisionero amplifican la magnitud de la historia. En este afán de los nazis de documentar todo, Antoni Lyko fue parte también de esta trágica maquinaria. El fútbol fue usado por los opresores en el campo de Auschwitz para su divertimento, organizaban los famosos 'partidos de la muerte', donde la derrota del invasor era penada con la muerte en la mayoría de los casos", concedió Albajari.
Pietka reconstruyó la historia de su ejecución en base al testimonio del prisionero Kazimierz Hałgasa: "Desafortunadamente, al día siguiente, el número de su campamento se leyó en la votación nominal. Él y un segundo prisionero que llegó como rehén de las instalaciones de depuración de aguas y de aguas residuales de Cracovia se unieron al grupo condenado a recibir el disparo.
Fueron llevados al bloque 13 y durante la noche marcharon descalzos y vestidos solo con pantalones y sin camisa a Kiesgrube, ubicado junto al Theatergebäude".
Allí, borracho, el comandante Fritzsch le disparó dos veces en la nuca. El mundialista Lyko se convirtió en uno de los 70 mil polacos asesinados en el campo de concentración de Auschwitz.
