Nowomowa escribió: Vie Feb 27, 2026 8:38 am
Pues es curioso, porque no has entendido nada y mira que lo dicen claro... decrecer no es empobrecer, empobrecer es dejar que sea el Capital el que decida quién se queda sin en base a explotarlo todo hasta que se rompa por alguna costura, decrecer es decidir que primero somos nosotros en base al mundo real -que no crece, sino que se encoge- y luego ya se verá si queda algo para el Capital.
Y "primero nosotros" también significa cooperativas donde el propietario de lo que necesitas eres tú, no empresas privada de imbéciles que primero se lucran y luego te dejan sin lo que necesitas, ni empresas públicas para que los políticos enchufen a subnormales y ya dentro de 4 años podrás decidir que enchufen a otro subnormal y de paso corrupto.
Y, ¿sabes cómo se llama un mundo donde todos somos propietarios -aunque sea un trocito chiquitito- de todo lo que necesitamos para vivir, sin depender de otros que prefieren enriquecerse en vez de satisfacer nuestras necesidades, y lo han demostrado una y mil veces?
Socialismo (una versión de).
¿Que "decrecer" no es empobrecer? Claro, es solo producir menos, consumir menos y aspirar a menos. Pero tranquilos, que no es pobreza, dicen los socialistas expertos en crear miseria: es "conciencia". Las trampas semánticas de siempre. Nada nuevo bajo el sol.
Lo de que "el Capital decide quién se queda sin" te quedó súper épico. Cuando un Estado decide cuánto produces, cuánto consumes y cómo te organizas, estamos hablando de planificación soviética, no de libertad cooperativa. Y la planificación masiva, para los que no sabéis mucho de historia y economía, ya sabemos cómo acaba: escasez, clientelismo y élites privilegiadas.
Lo gracioso es que hablas de cooperativas como si el mercado las prohibiera. Si son tan eficientes y justas, que compitan. Nadie lo impide. Lo que pasa es que queréis rediseñar todo el sistema para forzar ese modelo. Y ahí ya estaríamos hablando de imposición, y no de libre asociación.
Y ese idealismo socialista de que todos seamos propietarios de un trocito suena muy bonito. Hasta que descubres que alguien tiene que coordinar, asignar recursos y decidir prioridades. Y ese alguien siempre acaba siendo una casta política o burocrática. Lo hemos visto demasiadas veces.
El socialismo, aunque le pongas apellidos, sigue siendo eso: sustituir decisiones descentralizadas por diseño ideológico. Y siempre prometiendo que esta vez sí funcionará. La historia dice otra cosa.
Suerte al intentar venderle esa mercancía averiada a la gente.