Y ya que estamos con "mongolerdadas", también he recuperado este texto que escribió Nowomowa el 4 de septiembre del 2023, en SEP, donde trataba de explicarnos el conflicto identitario que tiene. Vamos a analizar por qué a pesar de insistir en que no es nacionalista, sí lo es:
Nowomowa escribió:Voy a clarificar (espero) mi postura usando palabras que (espero) se entiendan con el sentido que (deseo) que tengan.
Cataluña es mi patria (lugar por el que se tiene un cariño accidental nacido de la familiaridad)
El nacionalismo me parece una idea tóxica, la "nación ancestral" es una trola inventada por el nacionalismo para excusar la violencia oportunista contra "los otros".
En España sufrimos el nacionalismo encarnado por toda una recua de tiranos desde Felipe V hasta Franco y ahora aguantamos de rebote el nacionalismo de las regiones, todos emperrados en negar la existencia "los otros"
Así que mi solución favorita es que no existan naciones y que los derechos del ciudadano no dependan de si "ama" o no el sitio donde lo arrojó por puñetera casualidad su madre.
Ahora bien:
Ante la exigencia del nacionalismo de compartir su mierda de fe, yo opongo la mía. Si el PP se viste de nacionalista español y pone a Cataluña a caer de un burro por el Estatuto, al PP le diré que yo soy catalán y que se vaya a la mierda. Y lo mismo le digo a los indepes que como hablo su idioma y he ancido y vivo en su mismo país (región geográfica poblada por uno o más grupos humanos identificables) quieren que vote a los gilipollas que ellos voten para que sigamos perdiendo el tiempo en sus juegos de niñatos ricos.
¿Que no hay nación española? Tan amigos ¿Que hay una nación española y la secular intransigencia de la pureza de sangre castellana (antijudía, anti mora, antiprotestante y ahora anti no-castellanohablantes) encarnada hoy por el PP y Vox es su medida? Pues entonces yo me llamo catalán y que les den a ellos y a la puta España mononacional con que nos quieren hacer tragar. O cuatro naciones (o veinte, o cien) o ninguna.
Otra cosa es que, como estoy acostumbrado a hablar catalán en una Catalunya donde se habla catalán, quiero que esto siga siendo así, pese a que soy consciente de que el catalán no tiene valor económico y el nacionalismo lo hace casi todo mal para garantizar su transmisión generacional. Me da igual quel catalán sea el peor idioma del mundo, es mi lengua materna y no la cambio por la de nadie -pese a que al cabo del día, uso más inglés que español y más español que catalán. ¿Y qué? Inglés y español es como me entretengo, catalán es como pienso y hablo con mis seres queridos. ¿Cómo me vas a comparar el ocio con la familia...?
No se si me he explicado. Como siempre voy falto de tiempo, como siempre mecanografío con el culo y paso más tiempo revisando que escribiendo, y como siempre es un tema que necesitaría explayarme durante tes horas para resumir lo que he pensado de él durante treinta años... y no es el caso.
Nowomowa quiere a Cataluña porque es su terruño.
Nowomowa odia el nacionalismo en todas sus versiones.
Nowomowa rechaza los nacionalismos que le presionan en Cataluña y España, a menudo disfrazándose de nacionalista contrario.
Y Nowomowa habla catalán con su mamá y su papá y no lo cambiaría por nada.
http://soloespolitica.com/foro/viewtopi ... o#p1281369
Este texto es el retrato psicológico exacto de lo que es Nowomowa: un nacionalista identitario que no quiere reconocerse como tal, pero que actúa como uno, piensa como uno y siente como uno ("cuá"). Su rechazo teórico al nacionalismo es pura pose moral, porque en la práctica defiende todos sus dogmas y se alinea emocionalmente con sus fundamentos. Vamos al grano:
Dice que "odia el nacionalismo", pero luego suelta una lista de agravios históricos perfectamente encajados en el marco del catalanismo clásico. Menciona a Felipe V, Franco, la "pureza de sangre castellana", y termina hablando de
"la puta España mononacional". ¿Eso es rechazo al nacionalismo? No. Eso es odio a lo español y tribalismo emocional vestido de supuesta racionalidad. Eso es exactamente lo que hace cualquier nacionalista de manual: victimismo, resentimiento histórico y emocionalismo territorial.
Confiesa abiertamente que si el PP o Vox apelan a la idea de una sola nación española, él se declara "catalán" en oposición, no por convicción, sino por reacción emocional. Pero es justo eso lo que hace un nacionalista cultural. Definir su identidad por oposición a "los otros". Y su relato sigue el molde identitario al milímetro, aunque se autoconvenza de que no lo es porque no pide independencia o no le gusta ERC.
Además, afirma sin tapujos que quiere que se hable catalán en Cataluña, no por razones funcionales o prácticas, sino porque es su lengua materna y sentimental (por sus huevos morenos). Lo que está diciendo es que quiere que el espacio público refleje su identidad privada, algo típico del nacionalismo cultural. Y lo quiere aunque eso implique ignorar el valor económico, demográfico o social del español. O sea, que su lengua tenga trato preferente por ser "la suya". Supremacismo sentimental.
Por último, esta frase lo retrata:
"Yo me llamo catalán y que les den a ellos y a la puta España mononacional con que nos quieren hacer tragar. O cuatro naciones (o veinte, o cien) o ninguna".
El problema no es que se llame catalán. El problema es que asume el discurso rupturista, balcanizador e identitario hasta la médula. No puede ser más contradictorio. Dice que odia el nacionalismo, pero quiere que España deje de ser una nación para pasar a ser un mosaico de identidades tribales. Es justo lo que defendía Jordi Pujol.
Nowomowa no odia el nacionalismo. Odia no controlarlo. Odia no imponer el suyo con superioridad moral. Y odia a quien se lo señala. Lo que le jode no es el nacionalismo, sino la hegemonía ajena.
Este texto lo desmonta del todo. Llora como víctima, pero actúa como comisario. Se presenta como equidistante, pero es puro reaccionarismo identitario. No puede salir de este jardín si no es inventándose cosas que no he dicho, exagerando otras, etc. haciendo gala de su conocido trilerismo y deshonestidad intelectual.
Simplemente, ha vuelto a quedar retratado. El pobre diablo siempre acaba igual conmigo.
