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Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Mié Mar 25, 2026 8:27 pm
por Astur

Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Mié Mar 25, 2026 9:42 pm
por Zeta
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Que le den (tríplemente) a la Orriols!

Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Jue Mar 26, 2026 12:15 pm
por Astur

Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Vie Mar 27, 2026 2:06 am
por Astur
Para los borreguillos ignorantes que piensan que sionista es sinónimo de judío:


Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Dom Mar 29, 2026 3:01 am
por Astur
Ejemplo del ridículo sionismo cristiano que protagoniza esta muchacha del partido de Milei, para los que dicen que los cristianos (e incluso seculares como Séneca y Nowomowa) no pueden ser sionistas:


Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Dom Mar 29, 2026 3:02 am
por Astur

Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Lun Mar 30, 2026 2:18 am
por Astur
Seguimos los ataques de ACOM contra divulgadores españoles cuyo discurso difiere del discurso del Imperio anglosionista.


Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Lun Mar 30, 2026 11:29 am
por Astur
Muy de acuerdo con Emilio Delgado dándole este repaso a Pilar Rahola, conocida por ser una lobbista pro-Israel, además de independentista catalana.


Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Mar Mar 31, 2026 2:13 am
por Astur
Pues, Séneca dice que fue Putin porque lo dice la propaganda anglosionista de Libertad Digital, que se financia con dinero público de la Comunidad de Madrid.


Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Mar Mar 31, 2026 2:24 am
por Astur
El hijo de Netanyahu, que es el ídolo de Séneca, anima a Marruecos —aliado de Israel— a tomar Ceuta y Melilla.


Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Mar Mar 31, 2026 2:08 pm
por Astur
https://laiberofonia.com/martin-varsavs ... n-i-parte/

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Hay figuras que, sin ocupar cargos públicos ni liderar partidos, terminan desempeñando un papel determinante en la configuración del mundo contemporáneo. Martín Varsavsky es una de ellas. No por su notoriedad mediática —que también—, sino por su posición dentro de un entramado donde confluyen capital tecnológico, biotecnología, medios de comunicación e ideología.

Esta serie parte de una pregunta que no es retórica, sino estructural: ¿para quién trabaja realmente Varsavsky?. No en el sentido conspirativo o simplista, sino en el sentido propio de las élites contemporáneas: ¿qué intereses articula?, ¿en qué redes se inserta?, ¿qué modelos de sociedad contribuye a construir?

La relevancia de estas cuestiones no es menor. Lo que analizamos no es solo la trayectoria de un empresario, sino la configuración de sectores estratégicos —como la reproducción humana— y su imbricación con agendas geopolíticas, marcos ideológicos y estructuras de poder. Por eso, más que un perfil biográfico, lo que sigue es una crónica analítica: una reconstrucción de trayectorias, decisiones y contradicciones.

Martín Varsavsky lleva años siendo presentado en España como el arquetipo del emprendedor que hizo fortuna con las telecomunicaciones, internet y la inversión temprana. Esa imagen, sin embargo, ya no explica su posición real. Las biografías que él mismo ha difundido desde su entorno profesional y corporativo muestran otra cosa: desde 2015 su centro de gravedad se desplazó de las telecos y el wifi a la fertilidad asistida, la automatización del laboratorio embrionario y la biotecnología reproductiva. Su currículum difundido por Axel Springer sitúa ese giro con nitidez: Prelude Fertility/Inception en 2015, Overture Life en 2017 y Goggo Network en 2018; su perfil profesional actual añade además Gameto, Certuma, Jazzya y MVB Fund.

Ese cambio no es un detalle empresarial menor. Significa pasar de vender conectividad y servicios digitales a situarse en un terreno mucho más sensible: la gestión tecnológica de la reproducción humana. Prelude se presenta hoy como la mayor red de clínicas de fertilidad de Estados Unidos y Canadá, con más de 85 centros y más de 165.000 nacimientos asociados; Overture se dedica a automatizar procesos de IVF; y Gameto se define como una compañía de ingeniería celular aplicada a la salud reproductiva femenina.

Ya no estamos ante la vieja figura del fundador de Jazztel reciclado en inversor. Estamos ante un actor que opera en un cruce donde confluyen medicina, regulación estatal, capital riesgo y desarrollo tecnológico de frontera. Y ahí aparece la primera dimensión que no puede ignorarse: la implicación ética y política de ese desplazamiento.

Porque intervenir en la infraestructura de internet no es lo mismo que intervenir en la infraestructura de la vida. En este nuevo campo, las decisiones empresariales afectan directamente a la definición de la maternidad y la paternidad, a la selección genética y los procesos reproductivos, y a la relación entre mercado, Estado y cuerpo humano. Es decir, no se trata solo de negocio, sino de poder sobre procesos biológicos fundamentales.

El propio diseño financiero de esa expansión retrata bien la escala del salto. Overture ha sido respaldada por actores como Khosla Ventures, GV, Octopus Ventures, Allen & Company o Marc Benioff, y ha recibido apoyo del Banco Europeo de Inversiones. Gameto, por su parte, combina capital privado con legitimación científica y financiación pública: 117 millones de dólares levantados y 10 millones procedentes de ARPA-H, la agencia estadounidense de investigación biomédica avanzada.

La implicación de este modelo no es neutra. Supone que un ámbito tan sensible como la reproducción humana queda configurado por la convergencia de intereses financieros, validación científica institucional y apoyo estatal, lo que desplaza el eje de decisión desde lo estrictamente social o antropológico hacia estructuras de poder tecnocientíficas y económicas. En términos políticos, esto implica que la capacidad de definir los límites de la reproducción ya no reside únicamente en la comunidad o en el marco jurídico clásico, sino en redes híbridas donde participan fondos, agencias estatales y corporaciones tecnológicas.

Aquí la cuestión no es solo quién invierte, sino qué significa esa convergencia. Porque lo que aparece es un modelo en el que el capital privado financia, el Estado legitima y subvenciona, la ciencia avala y el mercado implementa. Desde un punto de vista político, esto plantea una cuestión de fondo: la progresiva fusión entre poder económico, poder científico y poder institucional en sectores que afectan directamente a la vida humana.

Aquí aparece la primera clave geopolítica de la serie.

Varsavsky no ha entrado en un nicho cualquiera, sino en uno de los campos en los que Israel ocupa desde hace décadas una posición excepcional. No como consigna, sino como estructura verificable. La OCDE señala que Israel presenta una de las tasas de fecundidad más altas del mundo desarrollado, y la literatura académica describe un país pronatalista,con financiación pública masiva de la reproducción asistida, uso intensivo de la IVF y una industria biomédica altamente desarrollada.

Israel no es simplemente un país que utiliza estas tecnologías: es un entorno donde la fertilidad ha sido integrada como cuestión de Estado, de identidad y de estrategia demográfica.

Dicho de otra manera: cuando Varsavsky sitúa el núcleo de su actividad en la fertilidad, entra en un campo donde Estado, biotecnología y proyecto nacional han estado profundamente entrelazados durante décadas: opera en un sector donde Israel ha sido laboratorio político, médico y tecnológico de primer orden.

Y aquí emerge una contradicción difícil de obviar. Varsavsky ha sostenido posiciones cercanas al liberalismo radical, con críticas reiteradas al intervencionismo estatal. Sin embargo, el campo en el que ha decidido concentrar su actividad está profundamente condicionado por modelos —como el israelí— donde el Estado no solo interviene, sino que impulsa, financia y orienta estratégicamente el desarrollo de la reproducción asistida. Es decir, su práctica empresarial se inserta en un paradigma que contradice, al menos en parte, su discurso antiestatista.

El segundo nivel del mapa es el capital.

En su biografía profesional, Varsavsky explica que gestiona inversiones a través de Jazzya Investments y de dos fondos con un capital combinado de 200 millones de dólares: VAS Ventures, orientado a fases iniciales, y MVB, centrado en fases avanzadas. A ello se suma la creación de un vehículo conjunto con Axel Springer.

Pero lo verdaderamente relevante no es la cifra, sino la arquitectura. Varsavsky no actúa como empresario clásico, sino como fundador, presidente del consejo de administración (chairman), inversor y conector entre proyectos.

Esta estructura por capas le permite ocupar múltiples posiciones simultáneamente dentro de la red de poder. Por eso su figura no puede leerse como la de un empresario español con proyección internacional, sino como la de una bisagra transatlántica.

Desde entornos académicos como Columbia se le presenta como figura clave en la fertilidad tecnológica; en su perfil profesional aparece al frente de varias compañías del sector; y sus socios lo insertan en una constelación donde confluyen capital estadounidense, tecnología global y circuitos europeos.

Desde un punto de vista moral, este posicionamiento introduce otra cuestión de fondo: la progresiva desvinculación entre los procesos vitales y las comunidades que históricamente los regulaban. La reproducción, que había estado anclada en marcos culturales, sociales y familiares, pasa a integrarse en redes tecnológicas y financieras globales. Esto no implica necesariamente un juicio moral cerrado, pero sí obliga a reconocer que el control sobre estos procesos se desplaza hacia estructuras cada vez más alejadas del ámbito comunitario.

Ahí reside, finalmente, la clave de esta primera entrega.

Varsavsky ha construido su discurso público contra el exceso de Estado, la regulación y la fiscalidad. Sin embargo, las estructuras en las que opera muestran otra realidad: Israel convirtió la fertilidad en política pública, la Unión Europea financia tecnología biomédica y Estados Unidos impulsa investigación avanzada.

El resultado no es una anomalía personal, sino un síntoma de época: el capitalismo tecnológico de frontera ya no puede separarse del Estado; lo necesita, lo utiliza y se apoya en él.

Varsavsky no es una excepción a esa regla. Es, en muchos sentidos, una de sus expresiones más nítidas.

En la próxima entrega abordaremos el segundo nivel del análisis: Israel, la UE y Estados Unidos como ejes del sistema Varsavsky.
Exploraremos las redes empresariales, mediáticas e institucionales que articulan su influencia.
Y, sobre todo, veremos con quién opera realmente y hacia qué modelo de poder se proyecta.

Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Mar Mar 31, 2026 2:10 pm
por Astur
https://laiberofonia.com/martin-varsavs ... -ii-parte/

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El mapa de Martín Varsavsky no se entiende solo por sus empresas. Se entiende, sobre todo, por las instituciones que enlaza. Ahí aparece el segundo gran eje de su trayectoria: la combinación de fundaciones, consejos mediáticos y plataformas de legitimación que lo sitúan en la intersección entre Estados Unidos, la Unión Europea e Israel. La mejor síntesis no la ofrece un adversario político, sino la propia empresa de la que fue consejero durante más de una década. En sus “Essentials” corporativos, Axel Springer declara cinco principios: defensa de la libertad y el Estado de derecho, apoyo al derecho de existencia del Estado de Israel, defensa de la alianza entre Estados Unidos y Europa, apoyo a la economía de mercado y rechazo del extremismo. El triángulo geopolítico no necesita demasiada interpretación: está formulado por la propia compañía.

La posición de Varsavsky dentro de ese marco no fue tangencial. Según el currículum corporativo difundido por Axel Springer, era miembro del consejo de supervisión del grupo desde 2014. Ese dato importa porque Axel Springer no es una empresa mediática cualquiera: controla cabeceras como Die Welt, Bild, Politico y Business Insider, y combina poder editorial en Europa con una fuerte implantación en Estados Unidos. La permanencia prolongada de Varsavsky en ese órgano deja de ser así un detalle biográfico y pasa a situarlo dentro de un espacio político muy concreto, definido por la alianza atlántica, el apoyo a Israel y la economía de mercado.

Esa implicación se hizo visible de forma pública en 2025. El Financial Times informó de su salida del consejo tras sus críticas a la cobertura de Politico. Varsavsky consideró incompatible esta cobertura con lo que él interpretaba como los principios editoriales de Axel Springer, especialmente en relación con Israel. Como él mismo reconoció sus posiciones se alineaban de forma explicita a las sostenidas por Elon Musk y Donald Trump.

Pocos días antes, elDiario.es había publicado que fue el propio Varsavsky quien facilitó el contacto entre Musk y la dirección de Die Welt para el artículo en el que Musk apoyó aAlternative für Deutschland.

En esa secuencia, el sujeto es siempre el mismo: Varsavsky actúa como intermediario, opera en una plataforma mediática internacional y se posiciona en un momento electoral sensible dentro de la UE.

La red, sin embargo, no comienza en 2025. Mucho antes, Varsavsky ya había tejido un circuito de legitimación institucional que ayuda a entender mejor su posición. En su biografía en español, se presenta como presidente y fundador de la Fundación Varsavsky, a la que atribuye la creación de Educ.ar en Argentina y Educarchile en Chile.

Educ.ar, es una plataforma pública de digitalización educativa que, en su evolución reciente, ha sido objeto de intervención estatal con vistas a su privatización bajo el gobierno de Javier Milei.

En la misma biografía afirma haber formado parte del consejo de la William Jefferson Clinton Foundation y de OneVoice, organización dedicada a promover una “solución negociada” entre israelíes y palestinos.

Varsavsky detalla, además, la operativa de sus vehículos de inversión. Lo relevante aquí no es cada pieza por separado, sino la combinación: educación, filantropía global, mediación en Oriente Medio, medios de comunicación e inversión tecnológica. Todo ello configura corredores de acceso a élites políticas, académicas y empresariales a ambos lados del Atlántico.

La Safe Democracy Foundation resulta especialmente reveladora dentro de ese entramado. En una entrada de su propio blog sobre la cumbre posterior al 11-M, Varsavsky escribió que, cuando Kofi Annan eligió aquella conferencia para anunciar la estrategia de Naciones Unidas contra el terrorismo de Al Qaeda, se hizo evidente la necesidad de un trabajo mucho más coordinado, “especialmente entre Europa y Estados Unidos”. Esa entrada puede leerse en su blog en inglés. El Club de Madrid confirmó por su parte que la International Summit on Democracy, Terrorism and Security fue organizada junto con la Varsavsky Foundation, y la propia web de la cumbre la presentó como un evento de Safe Democracy.

Vista en perspectiva, la fundación no fue una extravagancia filantrópica, sino una plataforma de inserción en el lenguaje estratégico del mundo atlántico posterior al 11-S y al 11-M: democracia, seguridad, terrorismo y cooperación euroatlántica.

Un breve apunte: EE. UU. contribuyó históricamente a crear guerras y vacíos de poder que favorecieron el auge yihadista de Al Qaeda quien construyó buena parte de su legitimación sobre la denuncia de la alianza entre Washington e Israel.

Estos hechos importan para entender la posición de Israel dentro del sistema Varsavsky. No porque las fuentes disponibles muestren una subordinación directa a un gobierno israelí, sino porque sí lo insertan en un ecosistema donde Israel funciona como referencia estratégica en varios planos. Axel Springer consagra el apoyo al Estado de Israel como principio corporativo en su declaración de identidad.

La propia actividad filantrópica de Varsavsky incluyó aportaciones a iniciativas relacionadas con Israel como puede verse en la entrada “The Varsavsky Foundation: Recent Contributions”, donde aparecen donaciones a Keren Haseyod – organización internacional creada en 1920 con el objetivo de recaudar fondos para el desarrollo del proyecto sionista– a la Spanish Association of Friends of the Israel Museum – poder blando- y a la iniciativa OneVoice.

En su blog, Varsavsky ha defendido abiertamente a Israel tanto en términos geopolíticos como identitarios, por ejemplo en “Debunking the Narrative: Israel as White European Colonization of the Middle East” o en la etrevustas realuzasa por Gabriel Izcovich donde llega a sostener que “Todos los judíos somos sionistas”.

En ese mismo marco de trayectorias y contextos compartidos aparece un elemento que conviene situar con precisión. La presencia de Varsavsky en la Little Black Book de Jeffrey Epstein un hecho verificable pero que no equivale a una imputación ni a una relación delictiva demostrada. Figurar en esa agenda no prueba actividad conjunta; sí indica, en cambio, proximidad o inclusión en un círculo de contactos en el que Epstein se movía con normalidad dentro de entornos de alto nivel económico, tecnológico y académico. Ese dato adquiere interés cuando se observa el tipo de redes en las que también opera Varsavsky.

Ahí aparece la figura de Joi Ito, relevante no como prueba de una relación económica demostrada sino como ilustración del tipo de ecosistema en el que ambos se movían, ya que el propio Varsavsky ha reconocido que les unía una estrecha amistad.

Ito dirigió el MIT Media Lab, institución clave en la intersección entre investigación, financiación privada y desarrollo tecnológico. Dimitió en 2019 tras revelarse que había canalizado donaciones de Epstein al laboratorio, según el informe interno del MIT y la nota oficial del instituto. En el caso de Varsavsky, la conexión relevante no es una financiación cruzada, que no aparece acreditada públicamente, ni su relación personal con Ito, sino la coincidencia en un mismo modelo de funcionamiento: universidad, capital riesgo, innovación y empresa tecnológica articulados en un solo circuito.

Por eso la clave del sistema Varsavsky no está en una sola empresa ni en una sola amistad, sino en la repetición del patrón. Sus empresas se mueven entre Estados Unidos y Europa, sus medios de referencia se alinean con la alianza atlántica y el apoyo a Israel, sus fundaciones lo conectan con seguridad y mediación internacional, y sus intervenciones públicas lo sitúan en debates estratégicos del mal llamado bloque occidental. Ese posicionamiento no es pasivo. En fechas recientes, por ejemplo, ha cargado contra Tucker Carlson por su posicionamiento ante en la cuestión iraní. Por tanto, no estamos ante un empresario que simplemente opina, sino ante un actor que participa en la disputa ideológica que acompaña a esas redes.

Visto en conjunto, el eje EE.UU.-UE-Israel no aparece aquí como una hipótesis externa impuesta al personaje, sino como el terreno concreto sobre el que se mueven sus empresas, sus medios, sus fundaciones y sus tomas de posición. El sistema Varsavsky se articula precisamente ahí: en la confluencia entre capital tecnológico, legitimación institucional, plataformas mediáticas y una visión geopolítica que enlaza a Estados Unidos, Europa e Israel como espacios complementarios de influencia.

Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Mar Mar 31, 2026 2:12 pm
por Astur
https://laiberofonia.com/las-derechas-e ... on-israel/

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En las últimas horas se han producido movimientos relevantes en distintos espacios políticos de la UE tras varios episodios vinculados a la actuación de Israel en el conflicto de Oriente Medio. Entre ellos, han cobrado especial visibilidad las críticas por acciones que habrían afectado a comunidades cristianas en la región, denunciadas por líderes políticos y recogidas por medios internacionales como, en un contexto de creciente presión diplomática.

El primer posicionamiento significativo ha sido el del primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, quien ha condenado públicamente estas actuaciones, introduciendo un matiz relevante dentro de un espacio político que, hasta ahora, había mantenido una línea de mayor alineamiento con Israel.

En paralelo, la formación alemana Alternative für Deutschland ha reclamado la retirada de tropas estadounidenses de Alemania tras el último episodio en Líbano, donde un miembro de la misión de Naciones Unidas ha fallecido y otro ha resultado herido grave en un ataque aún bajo investigación (estrelladigital.es). La ONU ha señalado que este tipo de acciones pueden constituir violaciones graves del derecho internacional humanitario.

Estos posicionamientos se producen en un contexto de escalada sostenida en el sur del Líbano, donde la misión UNIFIL —con presencia española— opera en un entorno descrito por las propias fuentes como “extremadamente peligroso” (elindependiente.com).

Sin embargo, el precedente más directo para España se sitúa apenas dos meses atrás. El 12 de enero de 2026, carros de combate israelíes abrieron fuego contra una patrulla de cascos azules españoles en el sur del Líbano, con impactos a escasa distancia de los militares desplegados (elpais.com). El Estado Mayor de la Defensa confirmó que los proyectiles cayeron entre 150 y 380 metros de la unidad española, en una acción que vulnera la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (eldiario.es).

A pesar de la gravedad del incidente —que implicaba directamente a tropas españolas bajo mandato internacional—no se registraron posicionamientos públicos relevantes de condena hacia Israel por parte de dirigentes de Vox, ni de figuras como Santiago Abascal, Isabel Díaz Ayuso o Alvise Pérez en términos equivalentes a los observados ahora en otros países europeos.

Este dato introduce un elemento diferencial respecto a lo ocurrido en Alemania o Hungría. Mientras algunos actores europeos comienzan a ajustar su posición pública tras episodios que afectan a fuerzas internacionales o a colectivos concretos —incluidas las recientes denuncias sobre comunidades cristianas—, en España se mantiene una continuidad discursiva incluso tras incidentes que implican directamente a personal militar nacional.

No obstante, dentro del espacio político de Vox comienzan a detectarse críticas crecientes hacia la línea mantenida hasta ahora, especialmente en sectores de su base social y en ámbitos de comunicación afines. Estas tensiones reflejan una dificultad evidente: cualquier cambio de posición implicaría un alineamiento con tesis que, en el plano interno, han sido impulsadas por el Gobierno de Pedro Sánchez.

El nuevo episodio en Líbano —con víctimas dentro de la misión de la ONU— vuelve a situar el foco sobre este tipo de situaciones. Los ataques contra cascos azules no son hechos aislados: en marzo, un bombardeo israelí ya había impactado en instalaciones de la misión, causando heridos entre efectivos internacionales y siendo calificado por la ONU como una posible violación grave del derecho internacional (es.wikipedia.org).

Desde una perspectiva geopolítica, los hechos evidencian una divergencia progresiva dentro del espacio de la UE en relación con Israel y el conflicto regional. Las críticas por la afectación a comunidades cristianas, junto con los incidentes que implican a fuerzas internacionales, están introduciendo nuevas variables en el posicionamiento de determinados actores políticos.

En este marco, la evolución de los posicionamientos en distintos países europeos refleja que los márgenes de alineamiento comienzan a tensionarse ante determinados episodios del conflicto, especialmente cuando estos afectan a intereses directos o a colectivos específicos.

Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Jue Abr 09, 2026 2:19 am
por Astur
https://www.diariodeleon.es/opinion/tri ... spana.html

Hace unos días, la asociación Acom (Acción y Comunicación sobre Oriente Medio) iniciaba acciones legales por injurias, entre otros, contra las presentadoras Silvia Intxaurrondo e Inés Hernand, los periodistas Antonio Maestre y Raquel Ejerique, así como los cargos de Más Madrid, Pablo Padilla y Eduardo Fernández Rubiño.

Días más tarde, esta misma organización señalaba en su cuenta en X a una serie de personas a las que, en tono jocoso, enviaba ¡saludos de la Guardia Revolucionaria Islámica!, a la vez que publicaba una foto de los altos cargos iraníes asesinados por Israel.

Entre los señalados figuraban destacados analistas políticos y periodistas, de todo el espectro político, como Carlos Paz, Josué Cárdenas, Koldo Salazar, Santiago Armesilla, Jasiel París, Ariel Umpierrez, Enrique Refoyo, José Mig Villarroya, Manuel García-Munté, Carlos Sánchez, Isabel Valero, Antonio Maestre, el abogado Luis María Pardo, Rubén Gisbert, el falangista Norberto Pico, el coronel Pedro Baños, la escritora Ana Iris Simón y el sacerdote tradicionalista Jaime Mercant Simó. En otro post los denominaba «crislamitas», por asimilación del término que en los Estados Unidos utilizan los sionistas para citar a presentadores como Tucker Carlson o Candace Owens, e incluía también al escritor tradicionalista Juan Manuel de Prada.

Podríamos preguntarnos ¿qué es lo que une a personajes tan diversos y con opiniones políticas tan divergentes? Pues, sencillamente, el haber criticado el genocidio de Gaza y denunciado ante la opinión pública como Israel tiene comprada o chantajeada, a través de los archivos de Epsteiin, a buena parte de la clase política, especialmente la estadounidense, lo que nos ha llevado a la actual guerra con Irán; algo que a Acom le incomoda.

Algunos de ellos, a través de sus redes sociales, consideraron este señalamiento como una amenaza de muerte o, al menos, como una advertencia intimidatoria por parte de esta organización sionista.

A semejanza de la Aipac (Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel), el lobby judío que domina la política norteamericana, en España existe Acom, organización fundada por David Hatchwell en 2007, con la finalidad de «fortalecer las relaciones entre España e Israel y luchar contra el antisemitismo, trabajando con gobiernos, partidos y la sociedad civil».

Este empresario judeo-español, que es uno de los grandes donantes de la campaña de Netanyahu, así como «padrino político» de Isabel Díaz Ayuso, preside también la Fundación Hispanojudía, que el mismo fundó junto con Alberto Ruiz-Gallardón. Junto con el también empresario judío-argentino Martín Varsavsky, está considerado el mayor activista del sionismo en España.

Acom tiene ramificaciones en la alta política española y, aparte de los nombres citados, en su fundación aparece en prestigioso bufete de abogados Cremades & Calvo-Sotelo.

Aunque el caballo de Troya sionista por excelencia en España es Vox, destacando especialmente su líder, Santiago Abascal, así como los eurodiputados Hermann Tertsch y Juan Carlos Girauta, el sionismo está presente en todo el espectro político, desde en nacionalismo catalán, que incluye a Pilar Rahola, Carles Puigdemont o incluso Silvia Orriols, hasta el Partido Popular, donde destaca José María Aznar, sin que el actual líder, Feijoo, se quede atrás.

Destacan también periodistas como Eduardo Inda o Javier Negre, influencers como Jano García o Lucía Etxebarría y economistas como Daniel Lacalle.

Aunque la izquierda, incluidos los socialistas, han venido condenando a Israel, no resulta demasiado comprensible el cambio de postura respecto al Sahara, máxime teniendo en cuenta que el gran aliado de Israel en el norte de África es Marruecos.

Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Lun Abr 13, 2026 1:26 am
por Astur

Re: ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Mar Abr 14, 2026 2:51 am
por Astur
Luis María Pardo evidenciando la estulticia de discursos simplistas como el de Séneca.


ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Jue Abr 23, 2026 10:41 am
por Astur
Impecable explicación:


ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Jue Abr 23, 2026 12:04 pm
por Astur
Ahí está la presión del lobby sionista.


ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Jue Abr 23, 2026 1:48 pm
por Zeta
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Joder! como persiguen a Gisbert!

ACOM y la censura blanda: cómo el lobby sionista presiona a medios y periodistas en España

Publicado: Jue Abr 23, 2026 2:50 pm
por Séneca
Más ACOM y menos mezquitas.