
Efectivos de la Armada y del Consell de Mallorca han extraído la quilla del barco romano de Ses Fontanelles, cuyos restos se encuentran a unos 65 metros de la costa de la playa de Palma y a una profundidad de dos metros y medio.
Un rescate se llevó a cabo entre el 4 y el 15 de mayo, siete años después del hallazgo de este pecio, que permaneció oculto desde hace 1.700 años, y tan solo dos años después de la recuperación de 300 ánforas completas. Estas presenciaban más de cien inscripciones conservadas y selladas con tapones que llevan grabado un crismón.
En su interior, se encontraron aceite, vino y salsas de pescado, entre ellas el garo, un condimento que muy utilizado en la Antigua Roma para sazonar alimentos. Además, se recuperaron otros objetos como cuencos decorados con motivos de ramas de vid, zapatos, una lucerna, anzuelos y cabos, todos ellos en buen estado de conservación y pertenecientes al equipo de la tripulación.
La operación, de gran complejidad técnica, se efectuó mediante técnicas de tecnología subacuática, que incluyeron el uso de estructuras de soporte y sistemas de elevación controlada con el fin de evitar que la estructura del navío resultara dañada. Pese a la dificultad, la escasa profundidad y la proximidad a la costa facilitaron el acceso.
Tras su extracción, la pieza será trasladada a un laboratorio especializado donde se ejecutará un proceso de desalación y conservación antes de proceder a su estudio definitivo. La quilla es uno de los elementos más relevantes de la embarcación, dado que con ella, pueden conocerse diferentes aspectos como las técnicas navales de la época y el origen del barco.
