11M: el mayor atentado terrorista de Europa
Publicado: Mar Mar 11, 2025 10:18 pm
Los TEDAX de la Guardia Civil, que fueron los primeros en llegar e inspeccionar la zona, recogieron toneladas de muestras, fotografiaron cada foco de explosión, tomaron muestras del tipo de explosivo impregnado en diferentes zonas, etc. Todo ello siguiendo el protocolo de acción de los TEDAX y la Ley de Enjuiciamiento Criminal, con el fin de que todas estas pruebas fueran remitidas a la policía científica, encargada de analizarlas para determinar el tipo de explosivo utilizado en los atentados del 11M y avanzar en la investigación para encontrar a los responsables.
Sin embargo, esto fue imposible.
Cada muestra, elemento, fotografía, ropa de las víctimas (hasta el último cinturón y botón de chaqueta) desapareció. Jamás llegó a manos de la policía científica. Todo fue trasladado a la unidad de los TEDAX (junto al cementerio de La Almudena) y, desde ahí, se perdió el rastro.
Es la primera vez en la historia criminalística que, tras unos atentados de estas características, se actúa de esta forma.
Si el 11 de marzo ocurrieron los atentados, el 13 de marzo de 2004 comenzaron a desguazar los trenes, apenas 48 horas después de los ataques. Luego, los vagones fueron enviados a Vizcaya para ser fundidos. Esto eliminó cualquier posibilidad de análisis posterior, ya que desaparecieron tanto las muestras como las fotografías.
Tampoco se intentó hacer una reconstrucción del crimen, algo que habría sido relativamente sencillo con los medios adecuados y la voluntad de hacerlo.
Cuatro meses después (junio de 2004), en sede judicial ante el juez Del Olmo (instructor del caso), el entonces jefe de los TEDAX, Cáceres Vadillo, declaró que, basándose en las marcas y deformaciones en la chapa (con un efecto de "mordida"), dedujeron rápidamente que el explosivo utilizado era de tipo militar, como el C3 o el C4. Este tipo de explosivo genera una deflagración con llama y humo negro.
Yo me quedo con la versión de Cáceres Vadillo.
No soy experto en explosivos, pero los españoles solo tienen una prueba del 11M: el vídeo de la explosión (disponible en YouTube).
La única prueba visual del 11M es este vídeo.
No existe nada más. Lo demás no está relacionado con los trenes, sino con la "mochila de Vallecas", la cual contenía Goma-2 ECO, un tipo de dinamita.
Lo que se observa en el vídeo es una bola de fuego y un denso humo negro, lo cual coincide con lo descrito por Cáceres Vadillo. Esto no es característico de la dinamita, que corta el metal. Según él, el TEDAX identificó el explosivo como C3 o C4, ya que los explosivos militares deforman el metal en lugar de cortarlo, algo visible en las fotos de los trenes. Además, estos explosivos generan una gran bola de fuego y humo negro debido a su alta energía térmica.
Las víctimas del atentado solicitaron durante meses las pruebas físicas, pero estas habían desaparecido. No fue hasta la vista oral del juicio cuando se entregó una única muestra, menor a 1 gramo, compuesta de polvo de extintor, partículas metálicas y elementos químicos que no coincidían con la Goma-2 ECO de la mochila de Vallecas. Estos elementos incluían dinitrotolueno, nitroglicerina y nitroglicol, compatibles con otros tipos de explosivos.
En un momento clave del juicio, el fiscal general afirmó:
"Daba igual qué explosivo hubiera detonado en los trenes."
¿Cómo va a dar igual?
El análisis del explosivo es crucial para determinar la autoría. La falta de pruebas y la destrucción del material físico han convertido el relato oficial del 11M en una construcción sin base probatoria.
Si alguien cree que este argumento responde a una motivación ideológica de izquierdas o derechas, que lo descarte. La Guerra de Irak de Aznar no tiene nada que ver aquí. Sigo estando en contra de aquella guerra y pienso que Aznar debería rendir cuentas por ello.
Un periodista francés de izquierdas, Cyrille Martin, ha elaborado un documental sobre este tema: "Un nuevo Dreyfus, Jamal Zougam ¿chivo expiatorio del 11-M?", disponible en YouTube.
En conclusión:
No existe ninguna prueba concluyente sobre la autoría del 11M derivada del análisis de los focos de explosión de los trenes, porque todas las evidencias fueron eliminadas. Seguimos sin saber por qué desaparecieron las muestras recogidas por los TEDAX (fotografías, restos de explosivos, ropa de las víctimas, etc.).
Tampoco se sabe quién ordenó desguazar los trenes apenas 2 días y medio después del atentado.
Por comparación, coches utilizados por ETA se conservan décadas. El tren del accidente de Valencia en 2003 se desguazó seis años después. ¿Por qué tanta prisa con los vagones del 11M?
Todo esto apunta a una voluntad deliberada de hacer desaparecer cualquier prueba que pudiera ayudar a determinar la autoría del atentado.
Este encubrimiento también quedó en evidencia en 2010.
La jueza María del Coro Cillán, titular de un juzgado de instrucción en Madrid, inició un procedimiento contra el jefe de los TEDAX en Madrid, Ángel Manzano. Este último no habría seguido el protocolo correcto, analizando y comparando personalmente las muestras en su laboratorio sin dar parte oficial ni remitirlas a la policía científica. Presuntamente, hizo desaparecer todas las pruebas del 11M.
Esto es un delito, según el Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
¿Qué ocurrió con la jueza Coro Cillán?
El procedimiento judicial nunca llegó a término. Actualmente, la jueza vive en la indigencia en Madrid tras ser inhabilitada por un asunto menor relacionado con una discoteca.
Hoy, 11 de marzo de 2025, seguimos sin respuestas.
https://www.instagram.com/p/DHEewRQoytS/
Sin embargo, esto fue imposible.
Cada muestra, elemento, fotografía, ropa de las víctimas (hasta el último cinturón y botón de chaqueta) desapareció. Jamás llegó a manos de la policía científica. Todo fue trasladado a la unidad de los TEDAX (junto al cementerio de La Almudena) y, desde ahí, se perdió el rastro.
Es la primera vez en la historia criminalística que, tras unos atentados de estas características, se actúa de esta forma.
Si el 11 de marzo ocurrieron los atentados, el 13 de marzo de 2004 comenzaron a desguazar los trenes, apenas 48 horas después de los ataques. Luego, los vagones fueron enviados a Vizcaya para ser fundidos. Esto eliminó cualquier posibilidad de análisis posterior, ya que desaparecieron tanto las muestras como las fotografías.
Tampoco se intentó hacer una reconstrucción del crimen, algo que habría sido relativamente sencillo con los medios adecuados y la voluntad de hacerlo.
Cuatro meses después (junio de 2004), en sede judicial ante el juez Del Olmo (instructor del caso), el entonces jefe de los TEDAX, Cáceres Vadillo, declaró que, basándose en las marcas y deformaciones en la chapa (con un efecto de "mordida"), dedujeron rápidamente que el explosivo utilizado era de tipo militar, como el C3 o el C4. Este tipo de explosivo genera una deflagración con llama y humo negro.
Yo me quedo con la versión de Cáceres Vadillo.
No soy experto en explosivos, pero los españoles solo tienen una prueba del 11M: el vídeo de la explosión (disponible en YouTube).
La única prueba visual del 11M es este vídeo.
No existe nada más. Lo demás no está relacionado con los trenes, sino con la "mochila de Vallecas", la cual contenía Goma-2 ECO, un tipo de dinamita.
Lo que se observa en el vídeo es una bola de fuego y un denso humo negro, lo cual coincide con lo descrito por Cáceres Vadillo. Esto no es característico de la dinamita, que corta el metal. Según él, el TEDAX identificó el explosivo como C3 o C4, ya que los explosivos militares deforman el metal en lugar de cortarlo, algo visible en las fotos de los trenes. Además, estos explosivos generan una gran bola de fuego y humo negro debido a su alta energía térmica.
Las víctimas del atentado solicitaron durante meses las pruebas físicas, pero estas habían desaparecido. No fue hasta la vista oral del juicio cuando se entregó una única muestra, menor a 1 gramo, compuesta de polvo de extintor, partículas metálicas y elementos químicos que no coincidían con la Goma-2 ECO de la mochila de Vallecas. Estos elementos incluían dinitrotolueno, nitroglicerina y nitroglicol, compatibles con otros tipos de explosivos.
En un momento clave del juicio, el fiscal general afirmó:
"Daba igual qué explosivo hubiera detonado en los trenes."
¿Cómo va a dar igual?
El análisis del explosivo es crucial para determinar la autoría. La falta de pruebas y la destrucción del material físico han convertido el relato oficial del 11M en una construcción sin base probatoria.
Si alguien cree que este argumento responde a una motivación ideológica de izquierdas o derechas, que lo descarte. La Guerra de Irak de Aznar no tiene nada que ver aquí. Sigo estando en contra de aquella guerra y pienso que Aznar debería rendir cuentas por ello.
Un periodista francés de izquierdas, Cyrille Martin, ha elaborado un documental sobre este tema: "Un nuevo Dreyfus, Jamal Zougam ¿chivo expiatorio del 11-M?", disponible en YouTube.
En conclusión:
No existe ninguna prueba concluyente sobre la autoría del 11M derivada del análisis de los focos de explosión de los trenes, porque todas las evidencias fueron eliminadas. Seguimos sin saber por qué desaparecieron las muestras recogidas por los TEDAX (fotografías, restos de explosivos, ropa de las víctimas, etc.).
Tampoco se sabe quién ordenó desguazar los trenes apenas 2 días y medio después del atentado.
Por comparación, coches utilizados por ETA se conservan décadas. El tren del accidente de Valencia en 2003 se desguazó seis años después. ¿Por qué tanta prisa con los vagones del 11M?
Todo esto apunta a una voluntad deliberada de hacer desaparecer cualquier prueba que pudiera ayudar a determinar la autoría del atentado.
Este encubrimiento también quedó en evidencia en 2010.
La jueza María del Coro Cillán, titular de un juzgado de instrucción en Madrid, inició un procedimiento contra el jefe de los TEDAX en Madrid, Ángel Manzano. Este último no habría seguido el protocolo correcto, analizando y comparando personalmente las muestras en su laboratorio sin dar parte oficial ni remitirlas a la policía científica. Presuntamente, hizo desaparecer todas las pruebas del 11M.
Esto es un delito, según el Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
¿Qué ocurrió con la jueza Coro Cillán?
El procedimiento judicial nunca llegó a término. Actualmente, la jueza vive en la indigencia en Madrid tras ser inhabilitada por un asunto menor relacionado con una discoteca.
Hoy, 11 de marzo de 2025, seguimos sin respuestas.
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