Este artículo te puede interesar,
@Waltteri.
https://www.vozpopuli.com/espana/catalu ... aluna.html
El independentismo ataca con frecuencia al colectivo por considerarlo una "amenaza" para la supervivencia del catalán
Tradicionalmente, el nacionalismo catalán había concentrado su rechazo en los catalanes con orígenes en el resto de España. A los que, como es sabido, una parte los tildaba de "charnegos" durante el pujolismo y de "colonos" durante el 'procés'. Sin embargo, había evitado manifestar un rechazo similar a la comunidad latinoamericana en Cataluña. Una bula que parece haber llegado a su fin. Y es que, en los últimos meses, este colectivo se ha convertido en la nueva 'bestia negra' del movimiento, viéndose envuelto en distintas polémicas y recibiendo críticas de tinte xenófobo.
A finales de septiembre, sin ir más lejos, la líder de la ultra Aliança Catalana, Sílvia Orriols —termómetro del sentimiento xenófobo en la comunidad— amplió el perímetro de sus críticas, hasta ahora circunscritas a los magrebíes, a la inmigración sudamericana. "Bandas latinas que nos convertirán las calles en túneles del terror… España tiene deudas coloniales con Sudamérica y quiere que los catalanes de toda la nación paguemos la factura y las consecuencias. Pues nosotros decimos que no", escribió Orriols en X. Llamativamente, la líder de AC lo hizo a raíz de unos episodios de 'bullying' en Andorra, país que, en su imaginario, pertenece a Cataluña.
Pero el último caso tuvo lugar la semana pasada. El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, anunció desde la Feria de Guadalajara, en México —donde la Ciudad Condal es la estrella invitada— la puesta en marcha de una beca residencia para que autores latinoamericanos narren su visión de la ciudad. Y, pese a que la beca, dotada con 80.000 euros, establece que la obra resultante sea publicada también en catalán, el separatismo se alzó en armas. Para el concejal de Junts, Jordi Martí, la ayuda "discrimina al catalán". Mientras, la secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, la consideró un "Erasmus de tres meses pagado por el Ayuntamiento". "Menos estrellitas y más explicar quiénes somos desde aquí", clamó.
"Sustitución lingüística"
También echo leña al fuego la Associació d’Escriptors en Llengua Catalana, para la que la beca "agrava la situación de precariedad de nuestros escritores". Reproche al que sumó el filósofo Bernat de Dedeu, que mantuvo que la ayuda promovía la "sustitución lingüística" de catalán por el español. Ante este chaparrón, el concejal de Cultura, el socialista Xavier Marcé, trató de calmar los ánimos reclamando que se valorase la política catalanista del consistorio "de manera global y no por una acción concreta".
Pero hay más. Este julio, una actuación de un grupo teatral sudamericano amparada por el consistorio barcelonés daba cuenta de la discriminación que sufrían las mujeres del continente al llegar a Cataluña expresándose en español. "¡Habla catalán!", le espetaba la Administración a una inmigrante hispanoamericana en un instante de la obra. De nuevo, el nacionalismo estalló. El jefe de la Oficina de Puigdemont, Josep Lluis Alay, la calificó de "xenofobia contra los catalanes en estado puro". Y Orriols terció: "¿Te enfurece el catalán? Pues para tu país maja". Y aunque el Govern renegó de la obra, activistas secesionistas la denunciaron por un "delito de odio" —iniciativa que no prosperó—.
La "catalanofobia" argentina
Asimismo, el pasado agosto, una heladería argentina en Barcelona fue puesta en la picota por el separatismo por atender en español a la mujer de un concejal de ERC. El comercio, muy popular en el barrio de Gracia, amaneció vandalizado y fue víctima de un intenso asedio en redes, reclamando el diputado de la CUP, Antonio Baños, boicotearlo hasta que cierre". Por añadidura, a raíz del episodio, la prensa independentista inició una campaña contra la comunidad argentina en la ciudad por su "arrogancia" y "catalanofobia".
Con todo, la respuesta del escritor argentino Alejo Shapire a estos ataques —que el mismo sufrió— se convirtió en viral: "Quédense en su burbuja, sigan invocando una imaginaria catalanofobia si el victimismo gratis les gusta. Entiendo que ahí encuentran una razón de ser, en esa pasión por el sectarismo, el amedrentamiento y la xenofobia". "Lo que no entiendo", aseveró, "es que usen fascismo como insulto, puesto que describe exactamente su modo de operar".