Recordad niños, la mayoría de argentinos no están a favor de la acción política conjunta de sionistas e ingleses en las primeras décadas del siglo XX.Waltteri escribió: Lun Mar 30, 2026 3:15 am La mayoría de los argentinos no somos anglosionistas, y rechazamos esta política exterior no soberana y lamebotas de Estados Unidos e Israel:
https://www.baenegocios.com/politica/el ... ente-2876/
El conflicto en Medio Oriente llegó a la política argentina por la vía menos esperada. No por sus consecuencias económicas -aunque las tiene, y el propio Gobierno las reconoce-, sino por la forma en que Javier Milei decidió hacer de ese enfrentamiento una bandera propia.
El presidente no se limitó a emitir una declaración de respaldo protocolar. Salió a defender con entusiasmo la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, la llamó "el lugar correcto de la historia" y la incorporó como parte central de su identidad política.
Según el estudio de la consultora Zuban Córdoba, realizado durante los primeros días de marzo, el 66,4% de los argentinos considera que la postura del presidente no los representa. El 72% se manifestó en contra de la guerra en general.
Solo el 20,17% avaló la posición del Gobierno, mientras que el 13,1% no supo o no quiso responder.
Los números son contundentes y plantean una pregunta que la oposición ya empieza a instalar: ¿hasta dónde puede sostener Milei un alineamiento geopolítico tan marcado sin que eso tenga costos políticos internos?
El rechazo llega incluso desde su propia base
El dato más llamativo del estudio no es la magnitud del rechazo general, sino que ese rechazo se replica -aunque en menor medida- dentro del propio electorado del presidente.
Entre quienes votaron a Milei en el balotaje presidencial, el 53,4% también consideró que su postura en el conflicto no los representa. Apenas el 29,2% la respaldó y el 17,4% no supo responder.
Esto significa que ni siquiera entre sus propios votantes logra mayoría el alineamiento geopolítico que el presidente convirtió en una de las marcas distintivas de su gestión.
Tampoco les gusta que su presidente sea un bobo con aspiraciones a lamebotas de Trump y Netanyahu, quienes por desgracia dirigen países que se merecen algo mejor que unos corruptos autoritarios sostenidos por chiflados religiosos y extremistas varios...
...como Argentina, en realidad.
