Argentina lo pasó fatal contra Suiza, pero la Albiceleste hizo más méritos para pasar de ronda. Llegó mucho más al área contraria.
En cuanto a la polémica, es fácil: Embolo es un puto subnormal que simuló una falta como si le hubieran roto la pierna. En el VAR se comprobó que todo había sido una treta suya, y recibió su merecida amarilla por embustero. El problema es que ya era su segunda amarilla, lo que provocó su expulsión y condenó a Suiza a jugar con uno menos.
Si yo fuera suizo, querría la cabeza de Embolo. Lo putearía hasta provocar su retiro del fútbol y su entrada en terapia. No es para menos. ¡Fuera piscineros del fútbol!
Ahí aprovechó Argentina para sacar ventaja, porque con una Suiza al completo se ve que no podía, y ya estábamos esperando los penaltis.
Al final, Argentina marcó dos goles más ante una Suiza desgastada y en inferioridad numérica. Argentina, justo semifinalista.
Hay que reseñar el golazo que mete, por toda la escuadra, Julián Álvarez.
En cuanto al Inglaterra vs. Noruega, los nórdicos se lo hicieron pasar mal a los ingleses, pero lamentablemente tenían un portero mediocre que acostumbra a despejar cualquier balón que le llega, lo que le valió para encajar el segundo de Inglaterra, tras un disparo de Bellingham. Además, la defensa noruega era lamentable.